Rock n´Fall | Campo | Teatro de Verano | 3 Abril 2014 | © MichelleAltier

Festival Rock N´ Fall: Sonidos y emociones otoñales

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Teatro de Verano de Montevideo

Primera fecha 1 de abril: Pixies, Vampire Weekend, Johnny Marr y Hermanos Laser.

Segunda fecha 3 de abril: New Order y Campo.

Al igual que el año pasado, fueron dos fechas y en los primeros días de abril. Este año, Los Hermanos Laser, (la banda que posee ex integrantes de Vieja Historia y Sórdromo), abrió la noche del martes 1, quienes tocaron los temas de un más que interesante disco debut, logrando una buena comunicación con el público, y dejando el clima muy bien ambientado para lo que vendría posteriormente, siendo además una buena oportunidad para esta banda local de presentarse en un escenario y evento de esta magnitud.

El siguiente fue Johnny Marr, quien desplegó un show impecable, con una banda que estuvo a la altura de la figura a la que acompañan, y con un set list que mezclaba temas de su carrera y disco solista debut “The Messenger” (2013), (destacando temas como “Upstarts”, “Lockdown”, “Generate! Generate!”, “The Right Thing Right”, “The Messenger”, “New Town Velocity”, entre otras), como de su pasado como guitarrista de The Smiths. Desde el inicio, el músico y también cantante, logró una gran comunicación con el público, muchos de los que allí estábamos, fuimos a ver al ex The Smiths y teníamos la sensación que si bien los temas solistas de Johnny son muy buenos, algo faltaba. Y lo que faltaba pronto llegó, Marr interpretó de la banda que co-lideraba con Morrissey y en diferentes momentos del show “Bigmouth Strikes Again”, “How Soon is Now?”, “Stop me If You Think You´ve Heard This One Before” y “There is a Light That Never Goes Out”, con la que cerró su actuación. Simpático y comunicativo, se despachó con una gran versión de “I Fought The Law” (en su versión más conocida popularizada por The Clash), uno de los puntos más altos de este show. También tocó “Getting Away With It”, de su proyecto musical Electronic, el cual formaba junto con Bernard Sumner y originalmente cantada por éste, y que estaría en el mismo escenario con New Order dos días después, aunque estos últimos no tocarían el tema en cuestión; hubiese sido muy interesante escucharlo por ambos. Marr y su banda se retiraron muy aplaudidos, en un show que resultó corto, y que tal vez pudiese haber incluido alguna más de los Smiths, porqué no.

Los neoyorquinos de Vampire Weekend fueron los siguientes. Esta banda indie premiada, en pleno auge y popularidad, formada a principios de 2006 y que tiene como guitarrista y cantante a Ezra Koenig, sin embargo no logró captar la atención de todos en el teatro, ya que los más fanáticos de la banda eran los menos, quienes sí se dedicaron a aclamarlos vivazmente, mientras otros en tanto esperaban sentados o compraban algo de comer o tomar, aguardando el plato fuerte de la noche Pixies. Cabe mencionar la labor del otro guitarrista y además tecladista Rostam Batmanglij, quien aparte de hacer coros, se veía musicalmente como el más dotado de este cuarteto. De todos modos, el show de Vampire Weekend tuvo momentos destacados, sobre todo cuando tocaron algunos de sus temas más conocidos de sus tres discos de estudio, como “A-Punk”, “Diane Young”, “Step”, “Cousins”, “Ya Hey”, “Cape Cod Kwassa Kwassa” y “Unbelievers”. Ezra en algún momento expresó su agrado de tocar en Montevideo, a la vez que el deseo de volver.

Pero lo más importante llegaría sobre las 23:40. Por segunda vez en Montevideo (la anterior había sido en 2010), se presentaba la icónica banda liderada por Black Francis Pixies, ésta vez con la particularidad de no poseer en sus filas a la bajista Kim Deal. Con “Bone Machine” como tema apertura, la banda disparó un set list potente y verdaderamente extenso, y que continuó con “Wave of Mutilation”. El listado incluyó un esperado recorrido por toda la discografía de la banda, y con el agregado de nuevas canciones de 3 recientes Eps lanzados por el grupo. Así tocaron (no en este orden) “Crackcity Jones”, “Monkey Gone to Heaven”, “Caribou”, “Velouria”, “Gouge Away”, “Hey”, “Something Against You”, “Tame”, “La La Love You”, “Rock Music”, “Havalina”, “Isla de Encanta”, “Here Comes Your Man”, “Vamos”, entre muchas otras, dejando más para el final el clásico “Where is my Mind?”, cerrando la noche con “Debaser”. Nunca está demás hacer notar la calidad artística tanto de Black Francis (con una imponente presencia escénica), el enorme guitarrista Joey Santiago, y David Lovering, un tremendo baterista, (¿un tanto subvalorado tal vez?). Pero además flotaba una duda referida a cómo se las arreglaría la banda ahora sin la bajista Kim Deal, parte importante de este cuarteto. Corría la pregunta si Paz Lenchantin, quien se unió a la banda en diciembre del año pasado, estaría a la altura de Kim, si lograría ganarse su puesto en Pixies y convencer hasta a los más acérrimos fans del grupo que ella era la ideal para sustituir a Kim. Pues bien, seamos claros y directos: Paz (argentina de nacimiento, y mucho más joven que el resto de los Pixies) es una gran bajista, y sumada a su actitud en el escenario, lamento comunicar que no se extrañó en absoluto a Kim, sorry. Una cierta polémica en las redes sociales se desató respecto a esto, si Kim o Paz etc. Paz Lenchantin aprobada, y estoy seguro que es el sentimiento de la amplia mayoría de los que estuvimos ahí ese día. La banda mostró además un notorio buen humor, al momento de saludar todos adelante en el escenario, se los veía distendidos, simpáticos y hasta agradecidos. Un gran concierto, que ya se volvió inolvidable (otra vez), y que ojalá se repita una o las veces más que sean posibles.
La segunda fecha, el jueves 3, tenía la bajada de cartel de los argentinos Poncho, lo que dejó en dos el número de bandas que tocarían esa noche: New Order y Campo, ampliando de manera notoria el margen de tiempo comparando con la hora de finalización del evento en la primera fecha, (pasadas la 1 de la madrugada). Esta vez, en cambio, la fiesta terminó en el entorno de las 23:15. Algunas gotas amenazaron con aguar la noche, pero no llovió. Los locales Campo, realizaron un show basando todo su set list en el disco debut “Campo”, del cual tocaron largo y tendido temas como “Heartbreaks”, “Turn on the Lights”, “Devil Waits (for me)”, “Zorzal” y “Across the Stars” entre otras, e incluso, y quizás por lo dicho respecto al margen de tiempo restante, tocaron dos veces el tema “1987”, en distintas partes del concierto. Pero Campo son además una banda sólida, con un Juan Campodónico (guitarrista además de Bajofondo), como una suerte de director de orquesta, ya que la riqueza instrumental en escena es muy destacable, manteniendo a lo largo de todo el recital una divertida comunicación con un público que es SU público, el cual bailaba y aplaudía divertido, gozando a pleno en temas como “La Marcha Tropical” o “Cumbio” (antes de la cual tocó por varios minutos la cuerda de tambores de Daniel “Tatita” Márquez). También hubo tiempo para que interpretara “Mareo”, co-compuesta con Fernando Santullo. Un recital a toda fiesta, con unos músicos de gran calidad.

En el entorno de las 21:40, subieron al escenario New Order. “Hola Montevideo, somos New Order y vamos a rockear la casa”, anunció su cantante y guitarrista Bernard Sumner, y así fue. Con la proyección de videos en la pantalla gigante acompañando las canciones que se ejecutaban, el concierto fue sencillamente inolvidable, y con una alta carga de emotividad. Sobre todo porque si bien estábamos viendo a New Order, en el fondo, muchos queríamos ver a esos dos ex Joy Division, tanto a Sumner, como al baterista Stephen Morris. Esto sin desmedro de New Order, que ya tiene unos cuantos discos, casi 34 años de exitosa trayectoria, que ha musicalizado parte de los 80´s y 90´s, y que a pesar que ya hace algunos años no posee en su integración al otro Joy Division el bajista Peter Hook, mantiene a Gillian Gilbert, componente fundamental de New Order desde la primera hora como tecladista. Luego de la apertura con la instrumental “Elegia”, tocaron el clásico “Crystal”, para inmediatamente meternos de lleno en Joy Division, con “Transmission”, un arranque tremendo. La lista de temas siguió con el tema nuevo “Singularity”, “Ceremony” (canción que originariamente fue compuesta para Joy Division, pero que debido a la muerte de Ian, fue publicada en 1981 ya como primer single de New Order; al momento de interpretarla, Sumner recordó a Ian Curtis homenajeándolo).

Continuaron “Age of Consent”, para llegar a otra de Joy Division, “Isolation”. Mas tarde sonó “Your Silent Face”, alcanzando el punto musicalmente más alto de la noche cuando descargaron una andanada de hits como “Bizarre Love Triangle”, “True Faith”, “586”, “The Perfect Kiss” y la esperadísima “Blue Monday”. El teatro se convirtió en una gran discoteca, muy pocos se resistieron a moverse y bailar. El primer corte lo hicieron luego de tocar “Temptation”, siendo de destacar el trabajo también de Phil Cunnigham en la otra guitarra, teclados y efectos, y de Tom Chapman en el bajo, teniendo la nada sencilla tarea de ocupar el otrora puesto de Peter Hook. La banda hizo su primera retirada, y era obvio que al menos una vez más tenían que regresar al escenario. Y así lo hicieron, dejando para el final, un sentido y creo que emocionalmente elevado homenaje no sólo por parte del grupo, sino de todos los que allí estuvimos a Joy Division y claro, a Ian Curtis. La imagen de Curtis, no sólo se podía ver en la pantalla gigante, sino que se la sentía, se la respiraba en cada acorde. Mientras en la pantalla aparecía su imagen reiteradas veces, los dos últimos temas sonaron, y no hace falta decir que fueron de Joy Division: “Atmosphere”, y como broche de final oro, otra muy esperada, un clásico del rock por siempre: “Love Will Tear Us Apart”. Quedó la sensación de que regresarían otra vez, pero la fiesta había concluido. New Order valen por sí mismos desde hace mucho tiempo ya, aún sin tener que tocar nada de Joy Division, pero cierto es que el pasado en este caso no es pisado, y la alusión a la banda que lideró Ian, es necesaria y permanente, cosa de la que nadie se atreve a quejarse. Dos fechas musicales anuales que ya se vienen imponiendo cada año y que sin dudas quedarán marcadas en la historia de los festivales de rock internacional en Uruguay.

 
 

   

 
 

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Paulo Roddel

Paulo Roddel

Nació e1 13 de octubre de 1977, en Montevideo, Uruguay. Ha publicado poesía y cuentos en revistas y antologías de escritores. Editó fanzines y publicaciones de rock de circulación under en Montevideo (1997-2000). Co-fundó los grupos de poetas 7 Segundos y Seis50, grabó los cds de poesía “Siete Segundos en la vuelta de tu oreja” (Grupo 7 Segundos, 2002) y “Ablación del Habla” (Grupo Seis50, 2006). Ha publicado cuatro libros de poesía Trapos (2004), Palidezco (2010), Ama/zonas (2014), y "El ceño del sueño" (2016). Ha colaborado en los periódicos La Diaria y La República, fue co-redactor de la revista cultural Fango (Premio Fondos Concursables del MEC, 2010-2011), colaboró en las revistas culturales H-enciclopedia, El Boulevard, Revista Ricardo Reis, Revista Vadenuevo, Artesuburbano, Revista Once, Magazine Montevideando, Suplemento El País Cultural, entre otras publicaciones. En 2014 participa de la realización Poetas - Proyecto Cross Media. Colabora desde el 2010 en el portal cooltivarte.com. Participa en ciclos literarios y encuentros de escritores tanto en Uruguay como en Argentina, y como columnista invitado en radios tratando efemérides vinculadas al rock. Como periodista cultural ha entrevistado a numerosas destacadas figuras de la cultura, tanto uruguayas como extranjeras en diferentes disciplinas artísticas. Colabora también en la revista digital Lamás Médula, de Buenos Aires. Es docente de inglés, librero, y actualmente cursa la carrera de Licenciatura en Ciencias Históricas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UdelaR.







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