Festival Canguro Teatro de Verano 2018 La Vela Puerca, Hugo Fattoruso, La Tabaré Rossana Taddei, Leo Masliah y Boomerang. Fotografia Martin Pereira

Esclavitud disimulada – Entrevista a Tabaré Rivero

Tabaré Rivero es una personalidad artística que hace bastante tiempo no necesita presentación. Dueño de una sólida carrera tanto teatral como musical, es una opinión que importa e impone respeto al tiempo que admiración dentro de la escena del rock uruguayo. Destacado también como escritor y compositor, con más de 30 años de carrera musical, ya son varias las generaciones que vienen disfrutando de la calidad artística de las diversas formaciones musicales que ha formado Tabaré Rivero, con él mismo como el insustituible capitán.

La influencia de La Tabaré Riverock Banda se palpa cuando se comprueba que aún hoy, con todo ese trayecto en años recorrido, no ha mermado un ápice en popularidad, siendo sin ninguna duda una de las bandas uruguayas de rock que actualmente más público convoca en sus recitales. Con motivo del nuevo disco de La Tabaré “Blues de los esclavos de ahora (Bizarro Records, 2017), y la presentación del mismo el próximo viernes 4 de mayo en La Sala del Museo, lo entrevistamos nuevamente para este portal.

 

“No soy amigo de ningún invento hecho por el ser humano a excepción de lo artístico”

 

Háblanos acerca de este último disco de La Tabaré “Blues de los esclavos de ahora”, ¿cómo fue el proceso de creación, pasaron cuatro años desde “Qué revienten los artistas” el trabajo discográfico predecesor…

¡Sí, 4 años! Es que ahora los años me pasan muchísimo más rápido que cuando grabé los primeros cuatro discos. Y ocurre que tampoco tengo la necesidad imperiosa de componer y grabar como en aquellos tiempos. Aun así es una actividad que me gusta muchísimo y que quiero aprovechar. Me gusta ver el disco terminado como objeto y tenerlo en mis manos, con el arte de portada, con el librillo y sus textos y leer toda la información que venga en ellos.

Creo que lo comenzamos a ensayar un año y medio antes de entrar al estudio. Siempre trabajamos de la misma manera. Yo traigo la melodía acompañado por una guitarra pobremente tocada y las letras casi terminadas… Le muestro a los músicos esas canciones y ellos se encargan de hacer ‘arte de magia’ y convertirlas mediante sus arreglos musicales, en canciones ‘de verdad’, prontas para ser interpretadas, grabadas, mostrables… Son los músicos de la banda que convierten a las canciones que compongo, en belleza musical (según nuestro gusto, claro). Esos músicos son: Leonardo Lacava en guitarra, Enzo Spadoni en trombón, Martín García Herrera en bajo, Lucía Ferreira en voz, Marcelo “Chelo” Lacava en batería y Sebastián Gagliardi en teclados. ¡De verdad, unos capos!

 

¿A qué se refiere el título? ¿Por dónde considerás que va la línea narrativa, musical y estética de este nuevo disco? Tiene rock, blues, balada, y hasta un corrido mexicano, como en el tema “Corrido del mundo”…El productor fue Federico Lima

El título se refiere a la esclavitud disimulada a la que todos somos sometidos diariamente. Somos esclavos del dinero, creyendo que la vida (así nos educaron) consiste en conseguirlo para comprar cosas que nos pertenecen, pero que luego nos venden porque alguien se las apropió y las leyes legalizan ese tipo de hurtos y negocios. Por ahí comienza la línea narrativa y ‘denunciando’ las distintas hipocresías en las que estamos inmersos. Siempre con un dejo importante de ironía, algo de humor y mucha rabia, como en todos los discos anteriores.

Los últimos once meses trabajó con nosotros Fede Lima, que aportó la disciplina necesaria como para llevar adelante este trabajo, además de todo su conocimiento musical, que es mucho.

La Tabaré siempre fue una banda (la primera de la camada de los ‘80s), en mezclar todos los ritmos, desde tangos, punk, rock, chacareras, pop, malambo, murga, jazz, etc…, aun cuando no estaba nada bien visto comercialmente que eso se hiciera…

 

Como en muchos casos en canciones de otros discos de La Tabaré, apelás a un cierto humor, que más que gracioso, podría ser irónico, sarcástico o satírico, como por ejemplo en “Pagar por pagar”, “Boogie naturista”, “Ella hace/magia”, pero que se mantiene a lo largo de todo el disco ¿cuán importante es el humor para vos, tanto en tu día a día como en tu creación artística?

Es importantísimo el humor, desde siempre. Pero disfruto e intento un humor inteligente (¡y ojalá lo logre!…), porque vivimos en un tiempo en que todo debe ser ‘divertido’ y con esa excusa parecería que cualquier imbecilidad tiene lugar. El entertainment chatarra se ha convertido en un negocio redituable y los medios de comunicación fomentan por su intermedio la gran bobera social.

 

También hay un aire nostálgico como en el tema “Rasga corazón”, y crítica política como en “Galopee”. Finalizando el disco, te despachás con una suerte de canción larga en cinco partes, como lo es “Rapsodia melodramática (en 5 movimientos)”, que varía en musicalidad y letrísticamente muy bien elaborada, en la que decís, entre otras cosas muy interesantes “detrás del anonimato de esta incomunicación, enredados en las redes, somos nada entre el montón, todos dicen lo que piensan, y nadie tiene razón”… ¿Te hiciste más amigo de la tecnología y las redes sociales, cuánto andás por lo virtual?

Sí, ese tema ‘Rasga corazón’, que además es el ‘corte de difusión’ del disco y fue muy bien elegido por el sello Bizarro, tiene mucho de nostalgia. Quizá sea el primer tema que grabé en estos treinta años donde hago referencia directa a un hecho de mi vida con esas características. Soy un tipo que en la intimidad ha transitado la angustia y nostalgia muchas veces, pero siempre me encargué de no mostrar esa parte de mí que me asusta y a la que considero muy íntima…. Incluso dudé mucho de incluirlo en el disco. Fue el último tema que presenté a la banda y Fede Lima me convenció de grabarlo. Esto deja en evidencia una vez más mi nefasta percepción comercial.

‘Galopee’ en cambio (que en el disco aparece mal escrito el nombre por error del diagramador), es un tema de amor dedicado a mi mujer, Lourdes, con la cual convivo desde hace veinte y pico de años. Sobre el final me voy de tema para hacer esa referencia que mencionás, a alguna decepción política…

Y por último la ‘Rapsodia melodramática’, es una canción larga compuesta por cinco ‘movimientos’ que podrían haber sido canciones individuales, pero que las pensé como la música de fondo para un cortometraje (que no está en los planes realizar), en la cual se transita por un día en la vida de alguien…

No, no me hice amigo de la tecnología. No soy amigo de ningún invento hecho por el ser humano a excepción de lo artístico.

 

¿Y la poesía? ¿Sigue habiendo poesía en el rock, o pensás que ya no es tan importante, y se ha vuelto todo más vacío, frívolo y comercial, en desmedro del mensaje? ¿Cómo ves eso de “ser rockero”, hoy, en 2018? ¿Dónde te ubicás artísticamento vos hoy?

Yo no me ubico. Siempre, desde la escuela primaria, el liceo, la EMAD, la IMM y todo lo demás, fui un desubicado.
Pero en mi adolescencia a principio de los ‘70s, encontré al rock y me resultó una salvación porque para mí, todos los rockeros, tanto público como artistas, éramos unos verdaderos desubicados…

Así con el correr de los años y sintiéndome desubicado creé La Tabaré, pero con los años el rock fue encontrando su lugar y se fue ‘ubicando’ y al hacerlo fue perdiendo esa fuerza original. Me quise escapar y hacer milongones, cachimbandas, operetas, lo que sea para zafar… pero no pude. Acá estoy conviviendo con esta desilusión y haciendo lo posible para no dejarme llevar por la corriente y seguir siendo honesto conmigo mismo. Y tratando de vivir el rock como yo lo conocí, como una gran expresión artística arriesgada. Desde la plástica en las carátulas de aquellos LPs, los textos (o poesías) de las canciones, la actitud de los músicos, el riesgo, la búsqueda musical, todo era novedoso, fuerte, contracultural. Pero ahora cualquier nerd-cool, se pone un gorro raro, canta una cumbia mezclada con ’Antón Pirulero’ y se dice que está en la ‘zona de riesgo’. Todo es muy ridículo.

 

¿Qué has escuchado últimamente en cuanto a música, que te ha parecido interesante, en cualquier género? ¿Te mantenés al tanto de lo más nuevo en el ambiente musical y artístico tanto a nivel local o internacional?

Lo ‘nuevo’, ‘lo último de lo último’, está dictaminado por los medios de comunicación especializados que imponen la moda de ‘lo que no está de moda’. Hay millones de trillones de bandas, nombres, canciones, estilos y nos llegan solo las que alguna revista o canal de TV nos lo da a conocer. Entonces escucho música étnica o vuelvo a escuchar a gente como: Leadbelly, Charley Patton, Elizabeth Cotten, Sister Rosetta Tarphe, Bukka White, etc…

 

No hay dudas que sos alguien popular, y que además sos importante en la vida de muchas personas, por el mensaje que transmitís en tus canciones, ¿te sentís así? ¿cómo manejás eso de ser un “referente” en el ambiente artístico local?

Últimamente y desde hace no más de 4 ó 5 años, me dicen eso… y verdaderamente no lo siento así. Sí sé que la gente me conoce por la calle. Me conocen por haber salido en la televisión promocionando un disco, algún toque, o alguna obra teatral. Pero seguramente no fueron al toque, no conocen el disco, ni esa obra teatral… No me siento un referente sino un tipo que hace años que está haciendo cosas, nada más. No me gusta nada ser conocido, ni tampoco le encuentro alguna utilidad. Tampoco creo que mi opinión importe, de ser así, me cuidaría muchísimo más en las pavadas que digo… Las entrevistas son muy engañosas. Uno habla de sí mismo como si lo que hiciera o pensara tuviera importancia y no la tiene. Lo importante es el resultado artístico final.

En mis canciones digo las cosas que pienso y que me gusta escuchar de otros artistas que dicen cosas similares. Ni pienso en ser un referente porque sencillamente no soy ningún santo, ni sabio, ni nada parecido.

 

La Tabaré es una banda que ya ha salido unas cuantas veces de Uruguay para tocar en el exterior, tanto en Latinoamérica como en Europa, ¿cómo sentís que le llega el mensaje de la banda a los diferentes públicos para los cuales se presenta, más cuando el país es distinto con una cultura diferente?

En Argentina se entiende muy bien nuestra propuesta, creo que si fuéramos con asiduidad tendríamos un público bien interesante, pero resulta que ultimamente no estamos yendo tan seguido, solo una o dos veces por año. En otros tiempos llegamos a ir hasta 3 veces por mes…

Y en España y Brasil fueron toques circunstanciales. Muy divertidos sí, la gente se copó, pero así como se coparon, no volvimos a tocar por esos lares de forma consecutiva sino muy aislada y lo que hace que la gente te conozca es eso, la continuidad.

 

¿Cuán difícil es hoy en día mantenerse tanto tiempo como banda en un medio y una escena como la del rock uruguayo?

Difícil. Pero como es lo que me gusta, hacer música, no lo sufro tanto.

Para mantenernos mucha gente trabaja y trabajó, desde el mánager Andrés Rega, que estuvo 20 años con nosotros, o Andrés Burghi, que desde el ’91 hasta ahora siempre está en la vuelta aportando ideas, Alejandra Wolff y otra cantidad de músicos, técnicos que laburaron con todas las ganas y poniéndose la camiseta para que esto rodara…

Mantener una banda es muy difícil por las diferentes necesidades, por el poquitísimo dinero que una banda de rock genera en este mercado tan chico y sobre todo por los egos de cada uno de sus integrantes, obviamente incluido el mío (pero que no siempre fue el peor)

Si mirás hacia tu pasado, y avanzando hasta hoy, ¿pensás que ganaste más de las que perdiste?

Sí, sin lugar a dudas. Fijate que desde que era un gurí de 8 ó 9 años jugaba con mis amigos del apartamento a que teníamos un grupo de rock (le llamábamos conjunto beat, en aquellos tiempos) al fin a los 13 ó 14 lo armamos y le pusimos Los Bely Ston, pero siempre pensando que era un sueño imposible, nunca tocamos en vivo, era algo así como ser astronauta… y ese sueño siempre rondó mi cabeza. En dictadura armé Euterpe y Pro-Art, pero claro, los tiempos no estaban para guitarras eléctricas… el sueño lo mantuve hasta que recién a los 28 años, cuando terminó la dictadura, pude darme el gusto de armar una banda de verdad, pero nunca imaginé todo lo que vendría: grabar discos, recorrer el país y Argentina, hacer toques, ciclos, festivales, operetas, amigos… muchos amigos!

 

El próximo 4 de mayo La Tabaré presenta este disco en la Sala del Museo, ¿Qué planes de difusión del mismo tenés a futuro aparte de este show?

Por ahora solo este toque, luego hacer otros. Ojalá pudiéramos ir al interior como años anteriores, pero en este país no hay ninguna ley que obligue a las empresas de ómnibus a rebajar el pasaje para los artistas (de cualquier rama del arte) y el flete se hace demasiado caro. La Tabaré, somos muchos. Entre músicos y técnicos, somos como doce. Así que nos resulta más barato ir a Buenos Ares… y no tengo más planes. Quizá el manager sí, pero yo hace años que hice el plan de no hacer planes.

 

Imagen portada – Archivo: Festival Canguro – Teatro de Verano 2018 – La Tabaré – Foto © Martin Pereira

 

 

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Paulo Roddel

Paulo Roddel

Nació e1 13 de octubre de 1977, en Montevideo, Uruguay. Ha publicado poesía y cuentos en revistas y antologías de escritores. Editó fanzines y publicaciones de rock de circulación under en Montevideo (1997-2000). Co-fundó los grupos de poetas 7 Segundos y Seis50, grabó los cds de poesía “Siete Segundos en la vuelta de tu oreja” (Grupo 7 Segundos, 2002) y “Ablación del Habla” (Grupo Seis50, 2006). Ha publicado cuatro libros de poesía Trapos (2004), Palidezco (2010), Ama/zonas (2014), y "El ceño del sueño" (2016). Ha colaborado en los periódicos La Diaria y La República, fue co-redactor de la revista cultural Fango (Premio Fondos Concursables del MEC, 2010-2011), colaboró en las revistas culturales H-enciclopedia, El Boulevard, Revista Ricardo Reis, Revista Vadenuevo, Artesuburbano, Revista Once, Magazine Montevideando, Suplemento El País Cultural, entre otras publicaciones. En 2014 participa de la realización Poetas - Proyecto Cross Media. Colabora desde el 2010 en el portal cooltivarte.com. Participa en ciclos literarios y encuentros de escritores tanto en Uruguay como en Argentina, y como columnista invitado en radios tratando efemérides vinculadas al rock. Como periodista cultural ha entrevistado a numerosas destacadas figuras de la cultura, tanto uruguayas como extranjeras en diferentes disciplinas artísticas. Es docente de inglés, librero, y actualmente cursa la carrera de Licenciatura en Ciencias Históricas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UdelaR.







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