Escenas de la vida conyugal - Ricardo Darín - Andrea Pietra - Julio 2019 - Auditorio Nacional del Sodre - Foto © Andrea Silvera www.cooltivarte.com

ESCENAS DE LA VIDA CONYUGAL Ricardo Darín & Andrea Pietra

El teatro, como la vida, es una escena que dura un solo instante de intensidad. Abrir los ojos. Cerrarlos. Como una estrella muerta que todavía puede observarse en el cielo, como el recuerdo de lo que fue vivido, o la nostalgia de lo que ya sucedió.

El teatro es, a veces, un invento. Otras, el reflejo de una realidad brutalmente cotidiana, como es el caso de la conocida pieza “Escenas de la vida conyugal”. Obra dirigida por Norma Aleandro e interpretada por Andrea Pietra y por Ricardo Darín, que llenó el aforo del Sodre la semana pasada.

Primero hubo una rueda de prensa con Pietra y Darín. Hablaron de Norma, de ella como directora y de ella como actriz, de las ciudades que comprenden esta gira (Santiago, Lima, Córdoba y Montevideo), del teatro y la escena, y de esta obra. Recordaron dónde comenzó todo (con Ingmar Bergman en el 73 en Suecia realizando la serie que llevó a la película que concluyó en la pieza teatral), hablaron de sus personajes (nos presentaron a Mariana y a Juan) y del camino que estos personajes recorren a lo largo de su matrimonio, así como del camino de investigación para acceder al rol de Mariana y de Juan. “Estoy a cargo de mi personaje” declaró Darín, “para poder meterte en la piel del personaje no tienes por qué estar de acuerdo con él”, “el escenario es un entrenamiento”, “es maravilloso poder hacer teatro”, “es la posibilidad de, durante un lapso de casi dos horas, ser otro”, “es hacer un viaje hacia otra persona en otros conflictos, en otro contexto. Cumple las dos funciones: probar cómo sería uno siendo ese, y la oportunidad de alejarte un rato de vos mismo”. “Todos llegamos a ese encuentro maravilloso y extraño bajo el mismo techo arrastrando nuestras propias vidas hasta ahí y eso hace que siempre una función sea distinta a otra”, “las audiencias son distintas, depende del día, si llueve, si no llueve, si hizo calor, frío, sí hubo una noticia que ha sacudido a la audiencia
Yo ya he experimentado de hacer la pieza acá, pero no con Andrea. Con ella se van a chupar los dedos”.

Unas horas más tarde comienza la puesta en práctica de las palabras, y durante casi dos horas podemos vivir en la vida de otrxs, porque todxs participamos de una ceremonia cuando asistimos a una obra de teatro, porque todos somos Mariana y Juan y vivimos el drama, el proceso de descomposición, la desnutrición de la forma heredada de vincularse, del matrimonio, del divorcio, de la búsqueda de sentido y del amor. De lxs que se van de nuestra vida. De lxs que se quedan. De lxs que regresan a ella. De la carcajada como catarsis, de la honestidad en el vínculo, y del amor, repito, del amor.

Auditorio Nacional del Sodre – Julio 2019

 
 

Ver fotogalería

 


 
 

 
 

Ver fotogalería

 


 
 

 

(Visited 55 times, 29 visits today)



Lucía Baltar

Lucía Baltar

Ciudadana del mundo, mendiga en la tierra. Gritó por primera vez una mañana de marzo de 1987. A los 12 años escribió sus primeros poemas –todos ellos prescindibles-. Llenó libretas durante años. Ganó un premio literario a los 19. Estudió la carrera de psicología pero nunca se atrevió a ejercerla. Terminó un Máster de Escritura Creativa y realizó un poemario. Emigró de España en abril de 2014 –su pasaporte dice que nació en las Islas Canarias. Ella no lo niega–. La mayor parte de su tiempo lo pasa observando la vida de otros, leyendo la vida de otros y escuchando la vida de otros. Ahora se entretiene escribiendo con la luz y robando suspiros con la cámara fotográfica. Ha aprendido a cebar mate, a decir “ta” y “bo” mientras habla y a cruzar en rojo. Se distrae con facilidad, se apasiona por completo y escribe para gritar con igual intensidad que aquella mañana del 87, es decir, con sangre, fluidos y la carne desgarrada.

<





Recomendaciones destacadas