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Entrevista: Marilina Bertoldi

Una de las artistas con mayor proyección en la actualidad, Marilina Bertoldi se prepara para despedir el año en Buenos Aires presentándose en Niceto el 20 de noviembre, con un set eléctrico que incluye novedades no solo en la lista de temas sino también en el planteo mismo del show – Marilina ahora comienza a dejar la guitarra prácticamente de lado, y a asumir un rol neto de cantante.

Luego de ello, se presenta con su set solo por primera vez en Uruguay el 5 de diciembre, en el marco de la campaña del Juguete 2015 – un concierto a beneficio del Hospital de niños Pereira Rossell, donde la entrada es un juguete.

La entrevista coincidió también  con el lanzamiento del primer video de lo que será su tercer disco – video que contó con una aprobación enorme en redes sociales, y que corrobora su intención de expresarse libremente, sin ningún tipo de temor ni tapujos.

–Un escritor argentino muy querido decía que “a partir de mi presente, me encanta mi pasado”. Y en tu obra, el pasado es el pilar mismo de todo el proceso creativo. Así que al día de hoy , desde este presente y desde esta actualidad que te toca vivir, lo primero que quiero preguntarte es qué tanto querés tu pasado.

–Muchísimo. Porque entiendo que todo lo vivido fue por algo, y que de todo lo vivido saqué un aprendizaje que hoy significa mi actualidad, y todas las cosas que me permiten avanzar y superar obstáculos.

La forma en la que uno supera algunas dificultades al haber pasado por cosas tan complicadas antes te hacen ver que todo fue por algo, que cada cosa tiene su plazo, y que todo aprendizaje se tiene que entender como algo que tiene su momento, y que esos períodos fueron excelentes.

–Hay ciertas imágenes y conceptos recurrentes en las letras de tus primeros álbumes (como el hecho de mantener el equilibrio, o los puentes a los que referís en tus canciones) que se corresponden por completo con esto que decís.

–Totalmente. Para mí el objetivo siempre es ir hacia delante. Hay que avanzar, y estar siempre apostando al cambio. El cambio no es para nada algo que me de miedo. La crisis tampoco. Einstein tenía una frase excelente al respeto, “la crisis es oportunidad”. En el momento de la crisis, uno se cuestiona las cosas. Uno se plantea si realmente está donde quiere estar. Y mis letras tratan sobre eso.

Y a veces puede pasar que no te gusta el lugar donde estás, el lugar que construiste con tanto amor. Y ya sacaste todo el aprendizaje que había de esa situación. Y con mucho amor también, vas a querer avanzar. Y “mañana es mejor”, como decía Spinetta. Pero no porque el pasado sea peor. Es porque hay que saber ir para adelante, y aceptar el cambio como algo necesario, como algo que es parte de la vida. Tenemos que saber aceptarnos como personas que no siempre vamos a ser las mismas, no siempre vamos a ser la misma versión de nosotros.

Y como decía Cerati, “saber decir adiós es crecer”. Y creo que el avanzar no es dejar atrás como un olvido, sino darlo por aprendido y crecer junto a eso a tu lado, como si te adueñaras de ese aprendizaje.

–Resumiendo, entonces, sos de las personas que sienten que en cada adiós ya debe estar implícita una nueva bienvenida.

–Completamente. Debe estarlo. No se dice adiós por el simple hecho de decir adiós, cuando uno se despide ya debe estar abrazando un mañana. Y hacerlo con ese mismo amor. Si uno simplemente dice “adiós” y tira todo a un costado sin el conocimiento de que hay pasos para dar después, me parece que eso es dar todo por perdido. Y (volviendo a lo que decíamos antes), todo lo que uno hizo en su momento si lo hizo con amor y con conciencia de que era lo que tenía que hacer, entonces sirvió.

–¿Qué balance o reflexión te merece tu actual carrera en solitario, al margen de Connor Questa?

–Es así, en realidad yo comencé como solista pero no había editado ningún disco, y conocí a los chicos con los que se formó Marilina Connor Questa, que mutó en una banda:  Connor Questa. Yo edito el primer disco con Connor Questa (“Somos Por Partes”), al año siguiente edito mi primer disco solista. Y después edito el segundo disco con Connor Questa. Luego llega este disco solista. Y después, se separa Connor Questa. Eso fue este año. Y el año que viene saco un nuevo disco solista.

Todos estos discos (más allá de que son solistas) buscaban no parecerse entre sí. Es por eso que destinaba mis canciones más intensas y power a la banda, y lo más acústico y suave a lo solista.

–Igual lo de “intenso” y “suave” es debatible…  acordate que las aguas más tranquilas son las más profundas.

–Sí, sí. Eso era lo que me gustaba tanto de ser solista, y no entendía por qué me refugiaba tanto en ese lugar. Y era porque quizá me permitía ser más yo. Cuando uno habla desde su nombre y no desde un nombre ficticio como era “Connor Questa” (que representaba a más personas), uno se permite decir otras cosas, y cuando decís esas cosas tiene otro compromiso porque está tu nombre. Y eso me gustó porque siempre fui muy mandada con las cosas que digo. No tengo ningún problema en decir las cosas. Y este próximo disco creo que es exactamente eso. Es el disco que me catapulta a algún lugar sea bueno o malo. Pero me va a catapultar.

–¿Este nuevo disco ya tiene título?

Sí, pero no lo estoy diciendo. No por hacerme la misteriosa, sino para darme la oportunidad de cambiarlo si quiero hacerlo luego. Es un nombre muy polémico, el disco es muy polémico. El primer corte que acabamos de sacar es polémico – no desde la búsqueda de la polémica, sino porque honestamente me decidí a que este sea el trabajo que no solo me vaya a catapultar para el lado que tenga que hacerlo, sino que me catapulte como lo que soy. Es como decir “esto soy yo completamente. Opinen lo que quieran. Si me va mal, que me vaya mal pero siendo yo. Y si me va bien, que me vaya bien siendo yo”.

–El tiempo depura todo. Cuando uno logra perder el miedo, está soltando las ataduras que le impedían trascender – y en todo ámbito de la vida, no solo en el arte.

–Completamente, yo nunca fui una persona pudorosa pero en este momento ya me saqué todo tipo de limitaciones. Uno a veces se cuida demasiado, y tiene miedos. Y está esa cosa de uno de no querer verse en determinadas situaciones. Pero vas creciendo, y te das cuenta de cosas. Y a mí me pasa que analizo a los artistas que más me gustan, y son aquellos que más sinceros fueron con su arte. Su obra los atravesó.

Te estoy hablando de artistas que hasta han muerto por sus obras, que han dejado su integridad física y mental por eso. Y yo quiero eso. Ojo, no que me quiera morir por mi arte. Pero si tengo que hacerlo, la verdad que no quiero morir sabiendo que dejé cosas por decir. Quiero decirlo todo, y quiero hacerlo todo. Que me siga quien me siga. Y quien no me siga, que no lo haga.

–Pienso que el artista tiene como una obligación o mandato de transgredir y transgredir los límites, hasta lograr la aniquilación absoluta del lugar cómodo. Y hoy estás en el punto más intenso de ese proceso, por lo que decís.  

–Sí, chau zona de confort. Te das cuenta de que cuando superaste esa zona de confort, en realidad la zona de confort está en mostrarte al desnudo con el resto. Y te juro que es un momento en el cual te sentís muy cómodo. Porque ya no te importa. La crítica no me molesta.  Estás tan seguro de lo que estás mostrando que ya no te molesta. Y es algo hermoso.

–Hablemos un poco más de tu vida, y de tus raíces. Hoy por hoy, ¿visitás mucho Santa Fé?

–La verdad que muy poco. No tengo mucho tiempo, este año habré ido dos veces – mi cumpleaños, y el cumpleaños de mi abuela… y cuando nació mi sobrinito, hace poco. Voy más que nada en las fiestas, me encanta ir porque el pueblito de donde soy está en el medio del campo, y es hermoso ir y poder olvidarse de todo.

–¿Y qué tanto te visita Santa Fé a vos?

– [Risas] Muy seguido, mi mamá viene una vez por mes ahora que es abuela de visita. Pero no, yo debería visitar más Santa Fé y Córdoba. Es otro lugar donde crecí, lo extraño muchísimo. Es necesario reconectar con tus raíces… Buenos  Aires hoy es mi hogar, pero definitivamente cuando vuelvo me doy cuenta de que hay algo que está bueno mantener vivo.

–¿Por qué me pasa que el sonido de Marilina sin orquesta me transmite un sentido muy unitario – por momentos, hasta mayor que el de Marlina con orquesta?

–Son distintas búsquedas. Esta banda es la fija por ahora, pero no por eso somos una banda. Ellos son mis mejores amigos. Son una familia para mí. Cuando existía Connor Questa, eran los amigos con los que me juntaba a comer los miércoles por la noche. Son músicos que admiro desde siempre. Y en el momento de tener que decir cuál era mi banda, me di cuenta de que yo siempre había querido tocar con ellos. Y cuando les pregunté si querían tocar conmigo, me dijeron que sí de una.

–La ley de la vida misma aplicada: las cosas que uno más busca, son en realidad aquellas que ya tenía enfrente.

–[Risas] Sí, es una locura. Me acuerdo por ejemplo que yo me preguntaba, “cuando se me va a dar la oportunidad de tocar con Giardina”, que es mi baterista y es muy bueno…  A todos los admiro y los amo, todos son maravillosos. Y hoy, todos somos músicos de los proyectos de los demás.

–Son todos multi-instrumentistas,  ¿cómo incide eso en el sonido de un grupo?

–Le da otra impronta, otra naturalidad. Porque hay temas que quizá no necesitan la mejor batería del mundo, sino una batería un poco más desprolija. Hay temas que pueden no necesitar una viola del todo clásica. Y así sucesivamente.

Esa mezcla y mixtura de sonidos es casi como modificar el instrumento en sí. Pero igual en la banda y en este proyecto todos tiene su lugar fijo ya.

–¿Qué podés adelantarme del set eléctrico en Niceto el próximo 20 de noviembre? ¿Qué novedades hay?

–Despido el año en Capital con un set eléctrico, donde además estreno unos temas del próximo disco. Y presento cómo va a ser el show a partir de ahora – mi rol cambia, voy a soltar mucho más la guitarra y voy a empezar a ser cantante, que es mi sueño.

Siempre quise hacerlo, no porque no me guste tocar la guitarra sino porque cantar es lo que más disfruto. Así que va a haber como una mutación del show muy fuerte, y va a quedar plasmada ahí por primera vez.

–Por último, ¿cuándo podremos escuchar tu nuevo disco? ¿Ya hay una fecha de edición tentativa al menos? 

–No es exacta, pero en marzo del año que viene espero estar editando este nuevo disco.

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Emilio Pérez Miguel

Emilio Pérez Miguel

(Montevideo, 2 de diciembre de 1979) Traductor público de idioma inglés, periodista cultural y organizador de eventos a beneficio de hospitales pediátricos en Uruguay y Argentina. Su labor periodística comenzó en junio de 2009 con la fundación de MusicKO, un sitio dedicado a la reseña de artistas emergentes. En la actualidad colabora con diversos portales entre los que se incluye Cooltivarte, al cual se integró a inicios de 2011. Como escritor, publicó dos libros de poesía en 2009 y 2010 (“Once” y “Ten”) y uno en prosa que vio la luz en 2013 (“Ayer La Lluvia”). "Once" y "Ten" fueron libros híbridos, con una propuesta enraizada en igual parte en la música y la poesía. "Ayer La Lluvia" aunó esta pluralidad de formas, y se presentó con los artistas que lo inspiraron en un festival de música y literatura que se extendió durante dos años, al término del cual Pérez Miguel se retiró como escritor. Las experiencias vividas durante ese tiempo fueron entonces sintetizadas en la "Campaña Del Juguete", una gira de conciertos que beneficia al Hospital Pereira Rossell en Uruguay, y al Hospital Garrahan en Argentina. Pérez Miguel fue asimismo el primer escritor uruguayo en subir todos sus libros a Internet, amparándose en el sistema de derechos libres conocido como Creative Commons. Basándose en que "el arte es para compartir y no para competir" y buscando "una democratización real de los bienes culturales", el autor comparte su obra en su propio sitio y en diversas páginas que fomentan la literatura, de manera libre y gratuita.







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