Entrevista a Hugo Gargiulo, autor del libro Recuerdos Robados

Un constructor de Universos.

-¿Quien es Hugo Gargiulo?

¿Será que uno “es” lo que repetidamente hace? Si sigo esta incompleta definición logro decir que soy un hombre de teatro, que vivo en Suiza desde hace 20 años, soy padre, escenógrafo, cofundador de una compañía de teatro internacional: la Compañía Finzi Pasca. Me gusta leer y me gusta escribir cuentos, aunque pasaron muchos años antes de animarme a publicar un libro. El sueño se concretó recientemente con “Recuerdos Robados”, un libro de relatos que si bien no son autobiográficos, hablan de mi forma de observar las cosas.

-Naciste en 1965 en Colón, más precisamente en el Pueblo Ferrocarril. ¿Cuanto se aprende durante la niñez y la adolescencia? Me refiero a todo ese devenir de situaciones que se presentan imperativamente y que instintivamente las vamos resolviendo, descubriéndonos y comenzando a tomar decisiones.

Mi padre, descendiente de italianos se ocupaba de una quinta y bodega familiar, en la que yo pasaba, en la época escolar, “las vacaciones”. Ayudaba en diversas tareas: juntar huevos y ciruelas, lavar damajuanas y barriles (se entraba por unas puertitas chiquitas y prácticamente solo un niño o un enano podían hacer esa tarea). Participaba a los ritos que marcaban el ritmo de las estaciones: la carneada, la vendimia… Estas actividades me tuvieron lejos de los campitos de fútbol. Siempre fui un pata dura y sufría mucho cuando no hubo mas remedio que “hacer que jugaba” en la lecciones de gimnasia del liceo. Fui siempre introvertido, tímido que le dicen, pasaba mucho tiempo observando el universo a través de una bolita de vidrio. Al primer día de escuela fui agarrándome de los troncos de los árboles pero se puede decir que hice bien el papel del buen alumno. Creo que en la escuela inició mi interés por el teatro, aunque nunca hubiera visto de que se trataba. Mi primer rol fue hacer de árbol con mi grupo de jardinera en el acto final. Ensayamos mucho pero el día del debut me perdí entre una marea de moñas y túnicas y nunca encontré mi grupo, por lo que volví a casa con las hojas mustias y una gran frustración.

-Desde ese primer rol de hacer de árbol, hasta las puertas de una escuela de teatro innovadora.

Hice preparatorios de arquitectura y entré a facultad en 1983. Empecé a vivir un poco mas de libertad (considerando que hice toda primaria y secundaria en dictadura). Había peñas, ganas de reunirse, talleres, las cosas empezaban a ver la luz. En el 88 acompañando una amiga llegué a un local en la calle Rivera casi Bulevar, ella estaba interesada en un curso de teatro que anunciaban por radio. Tuvimos un breve diálogo con Bebe Cerminara y ambos terminamos inscribiéndonos a la Escuela de Entrenamiento Actoral de Teatro Uno. Fue un año muy intenso, el despertar de una enorme pasión por el teatro. En el 89, bajo la dirección de Bebe creamos un espectáculo para niños en la Alianza Francesa, “El Prinoskito”, Esa vez, por cábala, esquivé el papel de árbol. Para nuestra sorpresa ganamos el Florencio como Mejor Espectáculo Infantil y menciones en diferentes rubros. Prácticamente al año siguiente deje la facultad y entendí (aunque aun no sabia muy bien como) que quería dedicarme al teatro. En el 91 viajé a Europa por primera vez. Regresando a Montevideo tuve otras experiencias de teatro infantil hasta que en 1993 dirigí “Play Stop Autorreverse”, espectáculo que creamos junto a Matilde Campiotti y Daniel Pereira. A esto lo siguió un espectáculo en la Estación Central de AFE, con dirección de Rafael Mandressi y Lucia Calamaro: “Aquí donde termina el mar”.

-Alguna reflexiones que nos puedas transmitir de la experiencia de haber estudiado con el maestro Luis Cerminara.

Bebe y “el espacio” fueron el paso decisivo hacia una sensación de libertad. El teatro era como decía Alberto Restuccia “el lugar donde todo es posible”. Creo que hasta ese momento yo no era del todo consientes de cuanta represión en el pensamiento y en la expresión había acumulado. El espacio era “catártico” y Bebe fue, y sigue siendo, un verdadero maestro, un referente carismático, fascinante en su experiencia y en su forma de contarla, a través de anécdotas que compartía con nosotros también después de clases, en los boliches montevideanos. Tuve también la suerte de ser parte de un hermoso grupo, gente con la que aun conservo una gran amistad.

Tu ida a Europa no tenia marcada la fecha de regreso.

En el 94, en el marco de una Muestra Internacional de Teatro llego también en modo bastante casual fui invitado a ver Icaro, monólogo para un solo espectador de Daniele Finzi Pasca. Si bien el espectáculo me gusto mucho la primera vez, decidí verlo una segunda y allí algo volvió a estallar en mi. Vi un nuevo mundo a explorar. Me sorprendió la precisión con la que Daniele trabajaba repitiendo gestos que producían siempre el mismo efecto sobre el público, un mecanismo de relojería y una trabajo sobre la empatía y el cuidado del otro, como motor escénico. Daniele dio varios talleres en la óptica de El teatro de la caricia, a los que participé en el 94 y 95. Ese ultimo año se organizo un taller mas grande y de larga duración que los anteriores, Linea de luz, a partir de allí mi vinculación con lo que entonces se llamaba Teatro Sunil fue mas intensa. Me uní al grupo en el 96 y también a María Bonzanigo, actriz, bailarina, compositora y coreógrafa. En 2001 nació nuestra hija Juana. En Suiza me integré al ritmo de una compañía itinerante, trabajando en diferentes roles: actor, director, escenógrafo, entre ellas Tres Tristes Tangos, que también dirigí. Al inicio del nuevo milenio dimos algunos enormes saltos, de los espectáculos que entraban en 2 valijas a viajar con 20 artistas y 10 toneladas de material. De teatros de periferia a pisar los principales escenarios del mundo.
Trabajamos también en varias ocasiones para productores mas grandes como el Cirque du Soleil para Corteo en el 2005 o la Ceremonia de Clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno en Turín, espectáculos dirigidos por Daniele Finzi Pasca. En el 2007 comienzo a dejar de lado la parte actoral concentrándome sobre todo a la escenografía firmando el espectáculo acrobático Nebbia, al que siguieron Donka (para celebrar el 150 aniversario se Chekov en
Moscú) La Verità (que cuenta con un telon original de Salvador Dali), Bianco su Bianco y su mundo de lamparitas, las óperas Pagliacci per el San Carlo de Napoli, Aida, para el Mariinsky de San Petersburgo y Carmen nuevamente el San Carlo, con conducción del maestro Zubin Metha. En el 20014 fui el escenógrafo en jefe de las Ceremonia de Clausura Olimpica en Sochi, y también la Ceremonia de Apertura Paraolímpica, enormes eventos que han sido vistos por cientos de millones de televidentes. Cada tanto me pellizco, pienso que es raro verse desde el hoy hacia atrás, identificar el momento preciso donde ciertos partidos se jugaron. Sin embargo, frente a cada nuevo proyecto hay un momento donde me siento desnudo, donde no queda otro remedio que buscar aquella bolita de la infancia y pedirle permiso para que me deje volver a entrar ahí adentro.

-Recuerdos Robados esta dedicado a tu hija, y en los primeros siete cuentos de este libro los personajes son femeninos.

Exacto. El primer cuento lo escribí como material para un espectáculo que realizamos con María, mi esposa en el 2000. Era una solo de danza, sin palabras, inspirada a Elvira. Se llamo “Di sogno e volo” “De sueño y vuelo”. Luego de eso llego el embarazo y otros seis cuentos acompañaron la gestación. Justamente fueron relatos con personajes femeninos y justamente llego Juana. Esos siete primeros cuentos formaban una unidad que llamé “Las habrían llamado brujas”, y ganaron un 2do premio en el concurso literario nacional del MEC, en categoría narrativa inédita en el 2001 y también una Mención de Honor en el Concurso Municipal de Narrativa de la Ciudad de Montevideo el año sucesivo, siempre en la categoría inédito. En los primeros agradecimientos figuraba a Maria y Juana, pero luego me di cuenta que la cosa se prestaba a malentendidos. Como era el año 2002 en plena crisis en Uruguay, la idea de publicarlo se pospuso. Pasaron varios años y otros cinco cuentos se agregaron a una 2da parte del libro que titulé: Recuerdos del otro yo.

-El lector puede interpretar tus relatos como un sueño de viaje en búsqueda de tu identidad, necesidad de regreso en la que acaricias aquellas atmósferas cotidianas, sentís que estos relatos juegan un papel de arpón o de anzuelo con Uruguay.

Creo que si. Más que con el Uruguay tienen que ver con una cotidianidad en vías de extinción, que evidentemente pertenece a mi pasado. Me decidí a escribir cuando me di cuenta que empezaba, no solo a pensar, sino también a soñar en italiano. Sentí si una necesidad de recuperar mi identidad y estos relatos, si bien no son autobiográficos, están si plagados de atmósferas y descripciones que sin ser exhaustivas ni realistas, pintan cosas de un mundo que nos fue cercano; trayendo a colación ciertos detalles. Imágenes destinadas a desaparecer, como los personajes de foto expuesta al sol.

-No se encuentran lugares reconocidos o particulares. podría decirse que Recuerdos Robados es un libro de narraciones en el que haces una mirada retrospectiva a tu interior con toques fantásticos.

En los primeros dos relatos hay una punta de realismo mágico, pero mi interés esta filtrado por una visión subjetiva, por un enamorarme antes que nada de los personajes, que en general son héroes perdedores, como los clowns.

-Con que literatura u autores se podrían relacionar tus cuentos.

Me gusta mucho el relato y sus maestros, Cortazar, Borges, Chekov, Carver. Pero sin ningún animo de comparación, creo que mi referente inconsciente y conscientemente es Felisberto Hernandez. Busqué mucho, sin lograrlo plenamente, que todo lo que cuento fuera vívidamente filtrado por los ojos de quien cuenta. En Felisberto es tan genial esa capacidad que tiene de hacernos entrar en una cabeza ajena, con todos sus mecanismos intrínsecos, coherentemente incoherentes, porque el pensamiento es naturalmente incoherente, salta de aquí para allá, antes de posarse sobre las cosas. Aunque soy muy critico conmigo mismo hay algunos pasajes que me gustan mucho, no porque me reflejen, sino casi por el contrario, porque han logrado como una visión propia, una vida que no es exactamente la mía.

-La devolución por parte de los lectores y de la prensa especializada la sentís como positiva.

Decidí la publicación en manera bastante impulsiva, a pesar de que los primeros cuentos tenían ya 15 años. Publique con Gato Blanco que me daba la libertad de gestionar completamente la edición.
Tuve mucha ayuda para las correcciones de gente amiga, Laila Reyes y Regina Castro. (ya que con los años en Suiza me he vuelto un analfabeta poliglota).. El proyecto se armo rápidamente y debo decir que muchos se sorprendieron de la acogida que tuvo la presentación y la difusión que dieron muchos medios. He hecho presentaciones también en Suiza con una linda respuesta de publico interesado al español. Los números son pequeños si se comparan con los espectadores de nuestros espectáculos, pero estoy contento de la respuesta y de a poquito se va vendiendo. Al momento esta disponible en algunas librerías montevideanas: Purpúrea, Tienda del Solís, Banda Oriental, La lupa, Pocitos Libros, Lautreamont, Moebius, ademas de la tienda “Me gusta Leer” de Montevideo Portal y en el shop de la Compañía Finzi Pasca.

-Ya comenzaste con un nuevo proyecto literario.

Tengo un proyecto iniciado, veremos donde nos lleva. En todo caso sigo en la linea de escribir cuentos.

Imagen portada: Nina Viviana Cangialosi

(Visited 35 times, 14 visits today)

Arturo Restuccia

Arturo Restuccia

Arturo Restuccia nació el dos de diciembre de 1964 dentro de una familia de artistas, pasando por casi todas las artes y oficios del teatro, apuntador, iluminador, actor, director y autor. Estudio en La Escuela Nacional De Bellas Artes y fue Boy Scout en su niñez. En el año 1993 junto con Teatro La Morgue y con su obra AMENAZA DE MUERTE gana el primer premio en el Tercer Encuentro De Teatro Joven De Montevideo. Con dicha obra recorre casi todos los circuitos under de Montevideo, después vinieron dos obras mas completando una trilogia de humor negro policial, NO MATARAS dirigida por Ileana López en la que participo también Susana Acosta y Victoria Rodríguez y ASESINOS POR DELICADEZA esta ves dirigiendo a Charly Álvarez y El Gran Gustaf. En 1999 estrena su obra CUANDO HARRY CONOCIO A POTTER y en el año 2012 DONDE ESTA EL CORNUDO, obra musical y teatral. Actuó en varias obras teatrales para niños dirigido por Fernanda Moreno y actuando junto Luis Cerminara en ALADINO donde superaron las 500 funciones. Autor también de músicas para Teatro supo trabajar de guarda de Cutsa, Diariero y Artesano. Reflexionando, nos cuenta que aprendió mas en sus trabajos fuera del ambiente artístico. Hoy en día se dedica a escribir poesía así como también cuentos y relatos. Se incorpora a cooltivarte en 2016.







Recomendaciones destacadas