Entrevista a Gastón Otero y Nandy Cabrera de la banda Tráfico

Tráfico es una banda uruguaya con cuatro años de carrera, formada por algunos músicos de conocidos y destacados grupos de la escena de rock local, como Buenos Muchachos, El Cuarteto de Nos, Assimo, Plátano Macho, Ojos del Cielo, Los Oxford, El Resto De Nosotros entre otros, y que viene imponiéndose en la escena local desarrollando un estilo ecléctico con mucho énfasis en lo visual. Con motivo de la edición de su disco debut homónimo, y de la presentación del mismo en La Experimental de Malvín el próximo 19 de diciembre, entrevistamos a Gastón Otero (bajo / contrabajo), y Nandy Cabrera (ambientes / órgano / samples / loops / melódica / percusión). Tráfico se completa además con Gustavo “Topo” Antuña en guitarra eléctrica y criolla, Diego Macadar en voces y saxo, Bruno Boselli en guitarra eléctrica, acordeón y mandolina, Ignacio Gutiérrez en piano y teclados, Pablo Sosa en batería y percusión y Sebastián Rodríguez en proyecciones y videos.

Siempre en movimiento

 

Cuentennos sobre Tráfico, este proyecto que tiene cuatro años, y que reúne algunos músicos de otras bandas conocidas, ¿cómo se fueron juntando?

G.O.: Eso es parte de lo que es Tráfico en sí, una combinación de diferentes talentos, haciendo énfasis en lo diferente que pueda aportar cada integrante, intentamos potenciar lo que cada uno haga, y que todo eso cree una identidad propia. Es una banda que desde su concepción misma está el hecho de que son muchos integrantes que a su vez traen cada uno diferentes bagajes musicales. En cuanto al nombre no tenemos una explicación concreta, lo que sí pienso es que a medida que fue pasando el tiempo, cada uno fue encontrando en ése término, mucho de lo que quiere comunicar. En cierto modo lo asociamos con la idea de desplazamiento, de estar siempre yendo de un lugar a otro. No fue algo planificado, fuimos juntándonos, y encontrándole sentido a la cosa, y ahora tenemos una mayor solidez como banda.

N.C.: No fue algo buscado ni premeditado, es decir, fue más bien espontáneo, no nos propusimos armar una banda con determinadas características concretas, llamando a tal o cual músico, sino que fue un proceso natural. Al comienzo éramos Diego Macadar, “Topo” Antuña y yo, era más bien instrumental, y estábamos probando de tocar juntos a ver qué onda. En determinado momento surge la necesidad de agregar más instrumentos, para lograr un desarrollo musical más amplio, y también en cuanto a letras, ya que no pensábamos mucho en eso. Entonces se terminó conformando la banda con Gastón en el bajo, Bruno Boselli en guitarra, mandolina y acordeón, Ignacio Gutiérrez en piano y teclados, y ahí fue que empezó a tomar forma esto.

¿Por dónde pasarían las principales influencias al momento de crear? ¿qué referentes tienen?

G.O.: Algo que está bueno es que jamás pensamos “vamos a hacer un tema tipo Bob Dylan”. Hacemos mucho énfasis en lo ambiental y en lo visual, intentamos desplegar imágenes a través de la música, y reproducir climas. La música que hacemos involucra muchos matices y contrastes, manejamos diferentes rangos de intensidad, y le encontramos lugar a un montón de instrumentos, que nos sacan de lo que es la típica formación instrumental de una banda de rock.

N.C.: Diego tiene una manera de cantar que alguna gente identifica como con un aire a Tom Waits, y sí, puede ser, y estoy seguro que a él le encanta, pero él no se propone “cantar a lo Tom Waits”. Nosotros no pensamos tanto en términos de influencias musicales, sino más bien ambientales, o sea, “cómo sería un tema que es en un tren”, es como si hubiese un guión para una película y nosotros nos intentáramos acoplar a esa idea. Hablamos más de la música en términos a los climas que queremos transmitir. Además pasa que al estar cada uno de nosotros de alguna manera vinculados a trabajos de cine y bandas sonoras, todo eso nos influye también. Gastón y Bruno trabajaron en la banda sonora de la película “Anina”, yo trabajé en “La Casa Muda”, Diego y “Topo” también han hecho laburos para cortos y similares, entonces tenemos idea de cómo sería el sonido adecuado a un determinado relato, imagen o clima.

Hablennos acerca de “Tráfico”, el disco debut de la banda.

N.C.: El disco contó con la producción de Gabriel Casacuberta, además Pedro Dalton canta en dos temas. Nos tomamos todo el tiempo que quisimos para grabarlo, tratamos de no limitarnos ni encasillarnos al momento de hacerlo, trabajamos tema por tema, hay también un montón de variaciones musicales por medio de instrumentos “raros”, que grabamos y que hacen que el disco no tenga una homogeneidad instrumental, tratamos de zafar de ese formato “guitarra, bajo, batería”. Con este disco apuntamos a la diversidad sonora, al eclecticismo, a la conjugación de muchos elementos. En cuanto a Gabriel (Casacuberta), ya era amigo desde antes, aportó esos instrumentos rarísimos que trajo de sus viajes y que sólo él toca -risas-, y como nosotros apuntamos a la diversidad sonora, pensamos que Gabriel era el productor ideal. Pero resultaba también que él con Bajofondo estaba la mitad del tiempo de viaje, de modo que tuvimos que adaptarnos a sus tiempos. A veces teníamos dudas sobre qué grabar, y él nos decía que grabáramos todo. En el caso del “Topo” es lo mismo, a veces está y a veces no, de repente graba alguna cosa y se va, y así.

G.O.: También pasa que al ser una banda conformada por gente que tiene otros proyectos artísticos a la vez, el proceso se hizo largo, y nos reunimos por etapas, y sin el apuro de tener que sacar el disco para determinada fecha. Esto por un lado te saca una cierta mochila vinculada a que no tenés que cumplir con una fecha de salida concreta, pero al mismo tiempo sentís que estás manejando mucho laburo que viene de bastante tiempo y querés concretar, en este caso lo de sacar el disco, en parte para cerrar una etapa. Nosotros habíamos grabado muchas cosas, Gabriel nos sugería grabar todo, y eso está bueno por un lado porque tenés mucho material, pero también es más complejo al momento de elegir qué es lo que vamos a dejar y qué vamos a descartar.

Justamente por formar parte cada uno de ustedes de otros proyectos artísticos y musicales, ¿cómo hacen entonces al momento de tener que juntarse todos para trabajar en Tráfico?, ¿no les ha pasado que alguna vez uno no pudo de ninguna manera por tener otros compromisos?

N.C.: Nos peleamos por interminables cadenas de mails -risas-. Creo que todos sabemos muy bien eso, y que se va a dar que no podamos estar todos al mismo tiempo al momento de los ensayos o incluso los toques. Nosotros somos ocho, siete músicos y un VJ, y es muy complejo juntarnos todos, más aún cuando todos tenemos otras cosas en las que participamos.

G.O.: Lo de que alguno no puede pasa todo el tiempo, y tenemos que adaptarnos a eso. Hemos hecho toques sin el “Topo” por ejemplo, y tuvimos que adaptar nuestro set, porque además no daba para no tocar. Todos entendemos que necesitamos adaptarnos y seguir en movimiento, si no estamos todos ensayamos los que podamos, si falta uno, luego aportará su parte. Estamos como en un proceso de aprendizaje para que ésta situación sea lo menos conflictiva posible, que es cierto que es difícil, pero vamos aceitando los engranajes. Es algo de lo que no nos podemos liberar, porque todos queremos a Tráfico pero a la vez queremos hacer otras cosas.

Se deduce entonces que al tener un VJ como parte de la banda, la cuestión de los visuales es muy importante…

N.C.: Muy importante, es como parte de la escenografía del “en vivo” de la banda.

Hemos trabajado de diferentes maneras respecto a esto; por ejemplo lo que hicimos ahora es como un collage de películas que nos gusta, sobre todo del “Cine Negro”, en las cuales hay ciertas imágenes que se pueden asociar a la música y al ambiente en general que intentamos lograr.

G.O.: Pero aparte nosotros al momento de componer estamos pensando en una situación, en un clima, entonces es como una manera de que en vivo también esos visuales aporten al clima que buscamos. Intentamos conectar las canciones con las imágenes, y que la gente que nos ve aprecie eso. La parte visual de Tráfico es imprescindible, no concebimos la banda sin las imágenes.

Tengo entendido que antes de la salida de este disco, hicieron una gira importante…

N.C.: Sí, por el Caribe. Habíamos tocado en el Centro Cultural de España de acá, y resulta que este Centro recomienda a todos los países miembros de la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), los números que les parecieron mejores o más relevantes del año, nos recomendó a nosotros, y pasó que gustó en el de República Dominicana, y se interesó por un show nuestro, lo cual nos dejó locos de contentos, a los pocos días cuando el Centro Cultural de España en Costa Rica se enteró que íbamos a República Dominicana, nos pidió que fuéramos a ahí también, y entonces se armó como una mini-gira con esos dos países. Si bien no habíamos grabado disco, teníamos un show bien armado, al que le habíamos puesto mucho laburo, y tuvimos esa suerte.

G.O.: Y además éramos unos cuantos y fuimos todos, con equipo técnico incluido, y todavía no teníamos nada “oficial” editado digamos, referido a un disco. Esa mini-gira nos agarró aún muy nuevos, ya que fue en el 2011, con un par de años de venir tocando. A nivel de convivencia nos pasaron mil cosas, que si bien no fueron todas lindas, nos sirvieron para madurar y fortalecernos como grupo. Al regreso de esa gira, decidimos de algún modo concretar la salida del disco, aunque ya habíamos subido algunos temas a internet, quisimos terminar de una vez con el trabajo de este disco, que nos había llevado varias etapas y un largo tiempo hacerlo.

Hablemos acerca de este recital en La Experimental de Malvín, el próximo 19 de diciembre…

G.O.: Este es un recital muy importante para nosotros, por todo lo que demoró en hacerse y salir el disco, este show es presentación de este disco, y en algún modo también cierra una etapa, para permitirnos comenzar una nueva. El set-list que vamos a tocar es todo el disco, más algunos temas nuevos; es como un momento de celebración para nosotros de todo un período grande de tiempo que se cierra con este show.

N.C.: Creo que a partir de ahora, vamos a poder darle más importancia a las cosas que nuevas tenemos, justamente porque estamos como predispuestos a comenzar una nueva etapa. Venimos armando un show muy cuidado, en el que vamos a conjugar lo musical, lo visual, lo ambiental. Para este recital concretamente, invitamos a “Paisajes Sonoros del Río Uruguay”, que si bien no es algo musical, hacen un trabajo basado en registros de audio y visuales del medio ambiente, el ecosistema y los pájaros del Río Uruguay, los invitamos a abrir el show; hacen una performance sonora y visual, y pensamos que pueden aportar a lo que queremos hacer en cuanto a lo que se refiere a ambientar.

¿Algún plan específico para después de este recital en La Experimental?, ¿cómo sigue la banda de aquí en más?, ¿van a tocar en el verano?

G.O.: Se dio que comenzamos a trabajar con Estíbaliz Solís como manager, que se unió a este proyecto como una integrante más, que la conocimos en esa gira por el Caribe, y que nos aporta un modo de trabajar más planificado, porque antes éramos un tanto desordenados en cuanto a cómo hacer las cosas. Después de La Experimental la idea es seguirle el plan a ella, que tiene un como un cronograma para que hagamos, cosa que antes no teníamos. Tenemos como meta seguir creciendo en nuestro funcionamiento como grupo, ya que aprendimos cómo se hacen y cómo no se hacen algunas cosas. La próxima etapa será más organizada.

N.C.: La idea es hacer las cosas de manera más prolijas a cómo las hacíamos antes, ya que es sumamente importante tener a alguien que mire las cosas desde una perspectiva como desde afuera de la banda, y nos busque piques para hacer y tocar, como en este caso lo hace Estíbaliz. No está en nuestros planes hacer como otras bandas que se van a tocar al este en verano porque está toda la movida ahí, para nosotros que somos muchos, es armar una movida importante y no creemos que tenga mucho sentido tocar en algún pequeño boliche del este en verano, en plan “temporada”. Queremos empezar a asomar no sólo en Montevideo, sino en el interior también, y abrir la posibilidad de tocar en algún festival en el exterior. El plan es difundir esto que ya tenemos, y contar con este material para que se nos abran puertas en otros lugares, y tratar de llegar a toda la gente que podamos.

 
 

   

 
 

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Paulo Roddel

Paulo Roddel

Nació e1 13 de octubre de 1977, en Montevideo, Uruguay. Ha publicado poesía y cuentos en revistas y antologías de escritores. Editó fanzines y publicaciones de rock de circulación under en Montevideo (1997-2000). Co-fundó los grupos de poetas 7 Segundos y Seis50, grabó los cds de poesía “Siete Segundos en la vuelta de tu oreja” (Grupo 7 Segundos, 2002) y “Ablación del Habla” (Grupo Seis50, 2006). Ha publicado cuatro libros de poesía Trapos (2004), Palidezco (2010), Ama/zonas (2014), y "El ceño del sueño" (2016). Ha colaborado en los periódicos La Diaria y La República, fue co-redactor de la revista cultural Fango (Premio Fondos Concursables del MEC, 2010-2011), colaboró en las revistas culturales H-enciclopedia, El Boulevard, Revista Ricardo Reis, Revista Vadenuevo, Artesuburbano, Revista Once, Magazine Montevideando, Suplemento El País Cultural, entre otras publicaciones. En 2014 participa de la realización Poetas - Proyecto Cross Media. Colabora desde el 2010 en el portal cooltivarte.com. Participa en ciclos literarios y encuentros de escritores tanto en Uruguay como en Argentina, y como columnista invitado en radios tratando efemérides vinculadas al rock. Como periodista cultural ha entrevistado a numerosas destacadas figuras de la cultura, tanto uruguayas como extranjeras en diferentes disciplinas artísticas. Colabora también en la revista digital Lamás Médula, de Buenos Aires. Es docente de inglés, librero, y actualmente cursa la carrera de Licenciatura en Ciencias Históricas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UdelaR.

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