Milongas Extremas Celebró sus 10 años de trayectoria en el Teatro Solis 30.08.18 - Fotografía: Mauricio Rodriguez - www.cooltivarte.com

Diez años extremadamente milongueros

¿Diez años es mucho? ¿es poco? ¿Cómo se puede medir? Una voz en off ya nos plantea la duda y nos habla de lo efímero del tiempo al comienzo del espectáculo. Después de la formal y habitual petición al público de apagar los celulares para dar paso al show, otra voz irrumpe quitando solemnidad, para recordarnos que lo que vamos a disfrutar es un concierto de las Milongas Extremas y que aunque estemos en un teatro, no dejan de ser los chicos que llenan salas, bares y calles con jóvenes y no tan jóvenes bailando y haciendo pogo sin parar.

Pero el teatro causa esa sensación, el silencio, las butacas… y todos miramos expectantes y dejamos que la milonga con ese sonido tan propio de cuatro guitarras nos invada sin movernos ni un poquito, bien atentos a lo que va sucediendo, ojos y oídos abiertos.
Aparecen como caídos de una red de pesca rota que queda suspendida del techo. Como si fueran peces libres que se mueven a su antojo, o como si esa red fuera con la que pescan las canciones que los hacen ser libres. Suenan los grandes éxitos de Extremoduro, nos hablan de los “buitres negros de Monfragüe” , de que “vestida de colores se fue” y de “la vereda de la puerta de atrás” sin dejar espacio para que el aplauso que se va cocinando entre los asistentes pueda salir.

Pero cuando por fin hay espacio para ese aplauso se entiende que estuvo bien pensado, tiembla el Solís ante los vítores a estos cuatro amigos que hace diez años decidieron darle vida al grupo de versiones de Extremoduro que el propio Rober, cantante de la mítica banda extremeña, elogia.

“La única condición para telonear a Extremoduro en el Teatro de Verano es cantar canciones propias” les dijeron hace cuatro años. Y mira si lo consiguieron. Después del primer demo de la banda vino el disco homónimo, “Milongas Extremas” y en 2017 llegó “Temprano”, este último formado en su totalidad por canciones escritas por ellos. Con una composición muy personal de cada uno, pero con un denominador común, letras que denotan el amor por la palabra y la poesía hablando de sensaciones corrientes pero concretas, canciones que sólo puede hacer alguien que ama lo que hace y logra expresarlo.

La gran sorpresa de la noche viene con el artista invitado. Un micrófono anuncia que para esta canción van a ser cinco. Y entre emociones, presentan a Gastón Ciarlo, más conocido como “Dino”. El precursor de la mezcla entre milonga montevideana y rock se une en el escenario a estos jóvenes de los que dice que “hacen las cosas mejor que como las hacíamos nosotros” y deleita al público con algunos de sus temas más conocidos como aquel que habla de “morir en el escenario rodeado de amigos”. Una canción que viene muy al caso. No se asusten, no por muertes, sino por el sentimiento de amistad que flota en el teatro lleno.

La milonga protagonista, la milonga montevideana, la milonga joven y renovada, se siente en cada paso de Matías, Santiago, Paio y Fran por el escenario. Y nada de llorarla, todo lo contrario, las guitarras con micrófonos inalámbricos les permiten la libertad de caminar y recorrer, de tocar de a pares, de comunicarse entre ellos mediante punteos y fraseos que convierten en lenguaje. Una forma de comunicación entre lo tradicional y lo nuevo, reivindicando un estilo que nunca pasa de moda.

Magistral la sencilla pero elegante puesta en escena y también el uso de las luces para el espectáculo. Las bombitas situadas por los anillos que llenan el teatro sólo se apagan del todo cuando la música lo precisa. Mientras tanto, son como estrellas titilantes en un cielo milonguero. Acompañando el ritmo de la música en todo momento, el teatro y la producción hacen al público asistente disfrutar de una verdadera coreografía de diferentes iluminaciones. Focos redondos que en un momento apuntan a la voz solista que canta, en otro a la parte delantera del escenario y finalmente bailan sobre el público.

Como separando bloques de la vida musical de estos milongueros rockeros, las diferentes partes del concierto son presentadas por Federico Silva, que pasea por el escenario y con sus relatos en décima nos hace seguir pensando en lo curioso del tiempo, en la cantidad de cosas que pueden pasar en momentos que para unos son eternos y para otros se van como un parpadeo.

En otra de las pausas entre canción y canción, Diego Licio más conocido como “Moncho”, actor y humorista, nos presenta una divertida línea del tiempo con quinientos años de acontecimientos “importantes” que incluso viaja al futuro. “Veinte años no es nada” grita una voz desde el público haciendo referencia al tango de Gardel, a lo que Moncho añade “y diez es la mitad de nada”, continuando el divague entre lo ancho y estrecho del paso del tiempo.

Y para cerrar la función, en un decorado con rectángulos plateados que reflejan la luz creando dibujos que impresionan, quedan colgando unas letras de feliz aniversario por los diez años, que seguro pronto serán más y nos harán volver a festejarlos. Porque al contrario de lo que dijo Alberto Mastra, la milonga no tiene que volver porque nunca se fue y Milongas Extremas es una de esas bandas que le dan otra dimensión, con ellos la milonga no tiene que decir “con permiso si me dejan, con permiso, no quisiera molestar, soy milonga y en cualquier parte que piso no me digan que estoy vieja, que me van a hacer llorar”.

 

 

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Milongas Extremas Celebró sus 10 años de trayectoria en el Teatro Solis 30.08.18 – Fotografía: Mauricio Rodriguez – www.cooltivarte.com

Posted by cooltivarte.com on Thursday, August 30, 2018

 

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Paula De Alba

Paula De Alba

Periodista y comunicadora audiovisual, nací en Cádiz, viví en Madrid y ahora improviso en Montevideo. Dedico mi tiempo y mi energía a contar y cantar historias acompañada de mi guitarra. En la actualidad trabajo en un hostel en el que cada día viajo sin moverme de la ciudad. Soy de la opinión de que las cosas que nos pasan y las personas que nos cruzamos siempre tienen un por qué. Y me gusta preguntarlo. Incorporación a cooltivarte en 2016.

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