Diego Kuropatwa Adelanta “Herencia” En Espacio Guambia (Sábado 5 de Julio)

Estudió guitarra con Rubén Olivera, y composición con Coriun Aharonián. El rock siempre le resultó afín, pero en un momento de su vida la canción de autor se impuso, y decidió explorar esa veta.

En 2012, teloneó a Silvio Rodríguez en el Estadio Centenario y sintió que esa etapa de su carrera había alcanzado una expresión lo suficientemente plena como para explorar nuevos rumbos. Y ahora, comenzará a grabar un disco donde la instrumentación eléctrica tendrá más prevalencia.

A días de una nueva presentación en Espacio Guambia, conversamos con Diego Kuropatwa sobre su obra editada, sus proyectos venideros y el sentido que el arte instaura en su vida.

¿Cómo se origina tu carrera? ¿Cómo fue este camino que ahora te conduce a una instancia en la que te apoyaras nuevamente en una sonoridad más eléctrica?

Conocí a Facundo y Andrés (los otros dos fundadores del grupo Kuropa & Cía) en el año 2001. Originalmente, era dos cajones peruanos y una guitarra española. No había batería. Comenzamos a tocar en muchos boliches de Montevideo hasta que en el año 2002 comenzamos a tocar en el Nat Capiloncho, donde estuvimos como tres años. Ahí hacíamos covers, y de a poco empezamos a meter temas propios a ver cómo funcionaban. Esa fue una escuela impresionante, porque era todos los jueves, y el clima que se generaba era realmente hermoso. Y el despegue de esa banda de covers fue al ver que esos temas propios funcionaban. Entonces se fueron haciendo más temas hasta tener los suficientes para presentarlos en teatros, hicimos un espectáculo en AGADU, otro en La Colmena, hasta que en el 2007 llega el momento de grabar el disco. Contó con la producción artística de Mateo Moreno y Federico Lima. Y ahí se vio la necesidad de ampliar la instrumentación, esos dos cajones peruanos y guitarra española pasaron a ser un teclado, una guitarra eléctrica, un bajo… y así hicimos el disco, que salió por Bizarro en el año 2007. Se llamó “Y Qué Dirán”, y lo presentamos en la Sala Moviecenter.

¿Y justo entonces el grupo se disolvió?

El grupo se disolvió a principios del 2008… el disco salió en agosto de 2007, y para mayo de 2008 ya nos habíamos desvinculado. E inmediatamente después que yo dejo de tocar con Kuropa & Cía me junto con Rubén Olivera, quien había sido mi profesor de guitarra. Y le compartí me repertorio, y todo ese trabajo que yo venía haciendo en banda (que descansa mucho en el sonido de una batería, un teclado, un bajo…) paso a ser más minimalista. Todo pasó a ser un trabajo a dúo de voz y guitarra. Eso me obligo a afirmarme en el instrumento, a hacer un trabajo más fino porque tenía que acompañar y acomodar los temas nada más y nada menos que de Rubén a mi formato y viceversa. Y con Rubén fue una época preciosa, de mucho aprendizaje. Estuvimos tocando a partir del 2008, y en 2010 grabamos el disco “Kuropa – Olivera” en la Sala Zitarrosa, junto con Andrés PIgato en bajo y contrabajo, Martín Muguerza en la batería y Gonzalo Gravina en los teclados.

Fue una época preciosa, a Rubén también le volvieron las ganas de retornar a ese formato solista. Y a mí me dieron las ganas de experimentar con un sonido un poco más eléctrico. Y es por eso que seguí con Andrés y Martín, e incorporamos a Federico Mujica en guitarra eléctrica. Y empezamos a hacer temas nuevos, y ahora vamos a entrar a grabar un tercer disco.

Y también participaste en un disco colectivo registrado en España donde se celebró la obra de Benedetti, junto a autores como Diego Drexler, Rossana Taddei y Daniel Viglietti. ¿Qué te dejó esa experiencia?

Sí, en 2011 surgio la posibilidad de ir a Barcelona, al Festival Barnasants. Fuimos con una serie de músicos uruguayos – Samantha Navarro, Rossana Taddei, Ana Prada, Daniel Drexler, Daniel Viglietti… Y tocamos en Barcelona, y surgió un disco llamado “Barnasants Canta Benedetti”… y ahora vuelvo a los inicios con este disco más eléctrico.

La realidad es que siempre estuviste a medio camino entre un cantor popular y un rockero, ¿no?

Siempre, siempre tuve eso de estar con un pie en cada lado, y tratar de no repetirme entre disco y disco. El primer disco era un poco más canto popular con rock, y el segundo era más intimista, algo más acústico con Rubén. Y ahora llega este, más eléctrico.

Será por eso que dicen que uno al primer amor lo quiere más, y a los otros los quiere mejor…

[Risas] Es cierto, hay algo de eso. Yo arranqué con una Fender Stratocaster, que era toda blanca, divina… ¡me acuerdo los esfuerzos del gran Chacho Sarasola, guitarrista de Monalisa para hacer que le sacara algún sonido! [Risas] Pero después me fui acercando a la canción de autor, descubrí músicos como Serrat, Mateo, Silvio… me impactó mucho el disco que llaman “El Álbum Blanco” de Juan Manuel Serrat, que tiene “Señora”, “Como Un Gorrión”, “Cuando Me Vaya”… ese disco me transformó.

Y en el 2012 tuve una experiencia muy linda que valió como cierre, que fue telonear a Silvio. Y esa cosa medio de rock con lo popular siempre estuvo ahí, y es lo que quiero hacer con este disco.

¿Se puede decir que tus referentes fueron cambiando con el tiempo?

Sí, yo era medio enfermizo para escuchar música. De repente, me encerraba un año a escuchar a los Beatles, un año, escuchando a Cabrera…

No es tan grave eso, “los obsesivos cambiarán el mundo”.

[Risas] Exacto, y yo lo soy, soy bastante obsesivo. Y diría que sí, que mis gustos han ido cambiando. O sea, mis referentes siempre son los mismos: los Beatles, Serrat, Rubén Olivera, Fernando Cabrera… también toda esa parte más tropicalista de Caetano Veloso y Gilberto Gil. Esas son como las columnas donde hasta el día de hoy armo las composiciones.

He tenido la posibilidad de entrevistar tanto a Cabrera como a Olivera… recuerdo que a Fernando le pregunté cuándo dejó de hacer música, y se dedicó a hacer música. Y me dijo que no percibía esa distinción, que los diversos grados de profesionalización fueron un corolario. ¿Esa distinción existe para vos? ¿O es improcedente?

Siento que hago música en el momento que es parte esencial de mi vida. Ya me dedico a eso. Puedo estar haciendo otra cosa, pero toda mi vida pasa a través de la música. Es parte esencial de mí, nunca dejo de hacer música, permanentemente estoy pensando en una melodía, voy por la calle y me imagino cómo puede ser determinado arreglo para cada canción…

Y Olivera me señaló que escribir es una “consecuencia de”, no algo que “apunta a”. Pero yo también creo que con el paso del tiempo eso adquiere una consistencia dada, y uno vislumbra algo en el horizonte. ¿Vos lo estás haciendo ya? ¿Hay alguna meta, o punto al que quieras llegar? ¿Qué te incentiva a seguir adelante, y qué te da fuerzas?

Uno siempre está muy inmerso, y no solo en sus vivencias… de repente hay algo que te contó un amigo, y vos lo pasás por tu filtro personal, y activa determinadas cosas. Ahora, el asunto de trascender con eso después no va en uno.

Me acuerdo de la canción “Yo No Pido”, que era muy personal. Se la canté a mi viejo, dice muchas cosas que quería decirle y no me animaba. Y eso por algún hechizo mágico, o por el simple motivo de que a otra persona también le pasaba algo parecido hizo que se destacara.

Con la música, lo que quiero tener siempre es la capacidad de emocionarme a mí mismo. Si eso después repercute fuertemente en los demás, bienvenido sea. Pero yo busco que lo que hago sea genuino. Busco más el momento, lo que pase después ya no depende de uno. Lo más importante es eso: no mentirse a uno.

Este sábado te estarás presentando en Espacio Guambia con los músicos que te acompañan siempre. ¿Qué nos podrías anticipar sobre ese evento? Y justo hoy mismo anunciaron el cierre de Espacio Guambia…

Sí, cierra Guambia. Y era un lugar hermoso para todos. Han desfilado músicos extranjeros y nacionales, desde bandas de rock a murgas.

Pero bueno, lo que queremos hacer es ir adelantando las canciones que vamos a empezar a grabar a fin de mes. Son los mismos amigos/compinches que me acompañan desde hace tiempo: Martín, Andrés, Federico…

¿Contarán con algún invitado?

No, no esta vez. El año pasado tocamos dos veces en Espacio Guambia, y en ambas oportunidades invitamos a Garo.

¿Y la dinámica en sí del concierto cómo será?

El concierto va ser en dos partes, durará una hora y media. Vamos a hacer un repaso de los otros discos, y adelantar los temas nuevos.

Hace poco, un músico me remarcó que el problema en nuestro país no es tanto que no haya lugares para tocar, sino que el público uruguayo muchas veces no es receptivo, y escucha más que nada por inercia. ¿Que apreciación te merece esto?

Considero que hay muchos lugares que se han ido formando donde prima más lo intimista, esa canción de autor. El Espacio Perillán, Solitario Juan, La Lupa Libros… son todos lugares chicos, espacios donde predomina la canción más cruda. Así que no creo que haya pocos lugares. Lo que sí creo es que necesitaríamos más lugares como Guambia, un poco más grande que estos otros y donde se protege al autor, se protege al músico. No como otros donde priman valores más comerciales. Guambia era como una casa de músicos.

Y me parece que desde el punto de vista cultural el Estado debería impulsar y promover espacios así. Es un crimen que se pierda ese lugar. Lo digo de corazón, está hace más de veinte años, y prácticamente todos los músicos nacionales han pasado por ahí. Es un enclave de la música uruguaya, es un lugar mágico para la canción uruguaya. Deberían existir determinadas políticas para que esos lugares no se perdieran.

Diego Kuropatwa se presenta este sábado 5 de julio en Espacio Guambia a las 22:00.  Página del evento en Facebook.

 
 

   

 
 

(Visited 41 times, 6 visits today)



Emilio Pérez Miguel

Emilio Pérez Miguel

(Montevideo, 2 de diciembre de 1979) Traductor público de idioma inglés, periodista cultural y organizador de eventos a beneficio de hospitales pediátricos en Uruguay y Argentina. Su labor periodística comenzó en junio de 2009 con la fundación de MusicKO, un sitio dedicado a la reseña de artistas emergentes. En la actualidad colabora con diversos portales entre los que se incluye Cooltivarte, al cual se integró a inicios de 2011. Como escritor, publicó dos libros de poesía en 2009 y 2010 (“Once” y “Ten”) y uno en prosa que vio la luz en 2013 (“Ayer La Lluvia”). "Once" y "Ten" fueron libros híbridos, con una propuesta enraizada en igual parte en la música y la poesía. "Ayer La Lluvia" aunó esta pluralidad de formas, y se presentó con los artistas que lo inspiraron en un festival de música y literatura que se extendió durante dos años, al término del cual Pérez Miguel se retiró como escritor. Las experiencias vividas durante ese tiempo fueron entonces sintetizadas en la "Campaña Del Juguete", una gira de conciertos que beneficia al Hospital Pereira Rossell en Uruguay, y al Hospital Garrahan en Argentina. Pérez Miguel fue asimismo el primer escritor uruguayo en subir todos sus libros a Internet, amparándose en el sistema de derechos libres conocido como Creative Commons. Basándose en que "el arte es para compartir y no para competir" y buscando "una democratización real de los bienes culturales", el autor comparte su obra en su propio sitio y en diversas páginas que fomentan la literatura, de manera libre y gratuita.

<





Recomendaciones destacadas