Paulo Roddel​ entrevista a Fernando Santullo​ BAJO UN CIELO SIN CONTROL- Abril 2018 - Fotos © Andrea Silvera De Giordano​ www.cooltivarte.com --

Descontrol celestial – Entrevista a Fernando Santullo

Fernando Santullo, es actualmente y desde hace dos décadas, uno de los cantantes y compositores más creativos y versátiles del rock uruguayo. Su destacado trabajo en diferentes proyectos musicales como El Peyote Asesino, Kato, Bajofondo, además de su propia carrera solista, lo colocan como un artista siempre en la búsqueda de nuevos y originales sonidos con cada nuevo disco.

Siendo ya un referente artístico en la escena musical nacional, ha sido telonero de importantes bandas internacionales; es Sociólogo, y además se destaca en su labor en el periodismo. Su último disco solista se llama “El mar sin miedo” y fue editado en 2014.

Con motivo del próximo show que realizará en la Sala Hugo Balzo el próximo sábado 12 de mayo llamado “Bajo un cielo sin control”, y  encontrarse en pleno proceso de composición y grabación de su nuevo disco, lo entrevistamos nuevamente para este portal. Además de Fernando, el resto de la banda se compone hoy por José Luis Yabar en guitarras, Alejandro Casco en bajo, Matías Craciun en violín, Bruno Tortorella en teclados, Gastón Lorenzo en batería y Lucía Torrón en coros.

 

Tengo que defender las canciones que escribo, para lograr que se trasformen en algo artístico

 

Contanos acerca de este próximo show del 12 de mayo, en la Sala Hugo Balzo, ¿habías tocado ahí antes?

No, no había tocado antes ahí. En realidad la idea de hacer este show la traemos de más o menos diciembre del año pasado, veníamos tocando en lugares chicos, y en un momento decidimos parar y concentrarnos en componer material nuevo y hacer un show más grande, que sonara y se viera distinto. Si bien no serán todas canciones nuevas, sí queremos que éstas tengan un lugar especial dentro del show.

La sonoridad que las nuevas canciones están agarrando va para otro lado que no es el mismo que las del anterior disco “El mar sin miedo”. La intención en este disco es una búsqueda más focalizada en lo electrónico sí, pero también hip-hop, un poco más de experimentación, apelar más a la parte rapera, ya me saqué el gusto de hacer canciones más rockeras en el disco anterior, entonces tengo ganas de volver a desarrollar ese estilo más de rap. La idea es que cuando llevemos todo este material nuevo a la Hugo Balzo, lo presentemos con un sonido distinto, respetando esa cosa sonora más experimental que queremos que tenga, incorporando aquellos elementos que hacen que estas canciones suenen diferente.

En este show vamos a tocar temas del set habitual, y adelantar canciones y “rarezas”, también habrá un par de versiones de otros, cosa que hago desde la época de El Peyote. Me interesa las versiones, porque es una forma de decir que uno también viene de ahí, de los tipos que uno versiona.

En cuanto a la banda sigue siendo la misma a excepción del batero que se llama Gastón Lorenzo, que es mucho más joven que yo y viene del palo del metal, porque para viejo ya estoy yo -risas-. Me resulta interesante tener en la banda a personas de diferentes edades, músicos veinteañeros que escuchan hip hop pero desde un lugar que no es el mío digamos, yo soy más clásico y si bien escucho cosas nuevas que me parecen interesantes, también vuelvo a aquellos clásicos con los que me formé como artista…

 

Como que el público de Santullo, tal vez no sepa bien qué esperar para el próximo disco ¿es así?

En nuestro caso no sabemos bien nunca de qué o cómo va a ser el próximo disco, sé que será un disco que me guste a mí, y a la gente con la que trabajo, pero tampoco es algo que me preocupe. Creo que el proceso mismo define el resultado, cada disco termina teniendo un método distinto, en este caso además es un proceso más extendido en tiempo de grabación que el disco anterior. En este disco no nos interesa que la baterías suenen tan rockeras como en “El mar…”, no sé exactamente de qué género va a ser, pero seguro no será como el disco anterior. En el caso de lo que hago yo, la idea permanente es cambiar, porque de hecho, cada disco mío nuevo es diferente al anterior… Estamos buscando un sonido que no sea tan rock, ni tampoco que las baterías suenen tan setentosas digamos, como sí ocurría en “El mar sin miedo”. Estamos usando el estudio como instrumento a la vez que como laboratorio…

Ya lo he dicho, la mejor forma de respetar a tu público es no hacerle caso. El marketing posible que tiene una obra de arte, viene después que la obra de arte está hecha. Yo cuando compongo música trato de ponerme del lado del espectador, nunca como músico, siempre pienso qué estribillo me gustaría agitar, qué me gustaría que esos tipos hicieran sobre el escenario cuando yo los voy a ver. Las bandas o músicos que a mí me interesan, son aquellas que no están midiendo cuánta gente se va a ofender o va a quedar contenta con trabajo artístico que hacen. Cuando sos complaciente con el público, sos un tipo que escribe best-sellers. Yo, como no puedo escribir best-sellers, intento gestionar de la manera más honesta posible lo que me sale como creador. Es re difícil mantenerte haciendo música y proponer cosas que resulten interesantes y aún originales y con un verdadero sentido artístico. Yo quiero creer que lo que hago tiene un sentido artístico, porque al menos lo tiene para mí. ¿Cuál es la expectativa del público? no sé, no me importa. Capaz que encuentro un público cuando saque el disco o capaz que no, pero no voy a condicionar mi trabajo artístico con intentar saber qué quiere el público que yo haga o espera de mí…

 

¿Vas a hacer un crowdfunding para este nuevo disco también?

Si, lo voy a hacer en algún momento de este año, no arranqué todavía porque no tengo fechas concretas. El que hice para “El mar sin miedo” funcionó bien. Me di cuenta de todos modos que tiene cosas buenas y otras no tanto. Por ejemplo, con el tema de las recompensas, que estaban buenas, pero te das cuenta que estás vos solo, para literalmente armar un montón de paquetes, mandarlos por correo, con un enorme costo de guita, que terminó pareciendo un laburo como que yo era una empresa, y era solo un tipo haciendo todo eso. Muchas de las recompensas las terminé entregando yo porque me salía más barato y era más fácil entregar en mano que armar esos paquetes y mandarlos por correo. Entonces, por la experiencia, para este próximo crowfunding voy a simplificar bastante, que sean por ejemplo más cosas digitales, que no impliquen andar cargando paquetes para todos lados, cosa que me terminó matando. La experiencia del crowfunding fue buena porque nos dio un oxígeno económico importante, pero desde el punto de vista logístico fue agotador, porque además pasaba que de repente lo que yo le mandaba a una persona no era exactamente lo que había pedido, y había que reenviárselo, o situaciones así. Ojo, cero quejas, porque me ayudó mucho a bancarme el disco, pero entonces hay cosas que para este crowfunding no voy a volver a hacer, estoy viendo todavía cómo lo voy a hacer…

 

¿Seguís cruzando el mar sin miedo?

Si, ahora estoy más fijo acá que allá. Aunque voy un par de veces por año igual.

 

Vos sos muy participativo en las redes sociales ¿cómo llevás eso?

Peleo menos que antes -risas-. Yo doy en las redes las mismas opiniones que te puedo dar acá conversando. Después lo que ocurre es que hay mucha gente que te pide para que la agregues, entonces dije ok, voy a utilizar Facebook en toda su extensión. Hay gente que tiene una extraña idea de lo que sos vos o de lo que son las redes. Mirá, yo tengo un detector infalible de locos que es subir cosas sobre fútbol. A mí en el último Mundial me puteaban todo por mis crónicas en Facebook sobre partidos entre selecciones totalmente intrascendentes. Eso era perfecto, o sea, tipo que insultaba, tipo que se iba. Entonces al cabo de tres partidos quedaba una tertulia futbolera civilizada. En las redes sociales podés discutir cualquier cosa, como si estuvieras en un boliche, pero ya cuando se pasan los límites es más complicado. No es lo mismo decir “todas las ideas tienen derecho a ser expresadas” a decir “todas las ideas valen lo mismo”, el conocimiento de uno no equivale a la ignorancia del otro, y qué tanto vale una idea es una cosa en permanente debate. Mi límite personal para opinar es que hay cosas de las que yo no sé nada, entonces no me voy a poner a opinar, porque tendría que meterme a estudiar meses para poder siquiera entender algo. No son infinitos los temas sobre los cuales uno puede opinar. Facebook genera esa ilusión, de que podés opinar acerca de todo, como que “respiro porque es gratis”, sí, bárbaro, pero no significa que tu opinión aporte algo, y además las redes  facilitan la frivolidad también. Cuando en la vida fuera de las redes te cae mal alguien lo evitás no pasando por ciertos lugares por ejemplo, en Facebook la eliminás de tus contactos y listo. Facebook no deja de ser como una charla de boliche de gente que ya se tomó unas copas -risas-, y en la que nunca hay expertos, y todos opinan de todo sin saber mucho de nada en realidad.

 

Al momento de componer, ¿cómo definís el material que te quedás para vos, y el que proponés para El Peyote Asesino?

Funciona así: El Peyote tiene un filtro feroz interno. Entonces yo muestro todo mi material a todos. En mi propia banda es más fácil porque la decisión final va a ser mía. Pero en El Peyote es onda “esto es demasiado Santullo, o esto o lo otro”. Por ejemplo con la canción “Bailando Samba” que finalmente quedó para El Peyote, no sabía a quién mostrársela primero si a Juan (Campodónico) o a Jota (José Yabar). Terminé por proponerla para El Peyote y creo que por el estilo de la canción tiene más de El Peyote que de Santullo. Santullo obviamente es más una expresión mía, personal, en tanto que El Peyote es más colectiva, la banda me permite escribir desde otra perspectiva con una impronta y unos ritmos que ya tiene incorporados. Yo en El Peyote tengo un personaje como L. Mental que no tiene mucho que ver con Santullo, siempre dije que la diferencia entre Santullo y L. Mental es mientras Santullo va por la calle caminando, puteando por lo bajo, L. Mental anda puteando pero a los gritos. Y “Bailando Samba” es El Peyote por el perfil mismo que la banda tiene, resultado de ese cruce de personalidades. En una banda como El Peyote tenés que negociar mucho más, y es cierto que muchas letras fueron resistidas, y esa tensión también es El Peyote, eso de “está bien pero te fuiste al carajo”, pero al final lo que sale es ese encastre que se logra que todos estemos más o menos conformes con el resultado, es una dinámica más de banda y de tipos que se conocen hace treinta años. En Santullo el intercambio va más por otro lado, tiene más que ver con los arreglos y ese tipo de cosas. De todos modos en ambas bandas yo tengo que defender las canciones que escribo y muestro, para lograr que se trasformen en algo artístico…

 

Hace cuatro años, cuando te entrevistaba para este portal, me decías que estabas muy metido escuchando Black Metal, ¿qué estás escuchando hoy?

Yo no creo que toda la música de antes sea mejor que la de ahora. Nunca habíamos asistido como ahora a la enorme facilidad que hay para hacer y acceder a la música. Hay que ponerse las pilas, y si te gustó algo que encontraste investigar, conocer, establecer conexiones artísticas. La posibilidad de tener tanta música tan fácil, nueva y distinta, obviamente antes no existía, tenías que arreglártelas con los pocos datos que venían en un vinilo y no tenías a dónde ir a consultar nada. Hay gente que se queja porque no tiene tiempo para buscar música nueva, pero eso no es un problema de la música, es un problema de la persona, la buena música sigue existiendo, hay que ir a buscarla.

 

¿Y te siguen moviendo las mismas cosas para componer?

¿Vos decís que ya hablé de todas las cosas que podía hablar? -risas-. Las cosas que me inspiran son más o menos siempre las mismas. Si salgo a la calle en una ciudad como Montevideo, las cosas que voy a ver son también más o menos las mismas, el que no es el mismo soy yo. Yo siempre digo que un disco es como una foto de un período artístico tuyo. Podés pasarte reformulando y retocando un disco y no editarlo nunca, pero tenés que saber cuándo parar y decir “hasta acá”, porque ya tenés las canciones y entonces  poder concentrarte en sacarlo, en publicarlo de una buena vez. En cada disco adquirís nuevas herramientas para la creación, y también hay un ánimo y experiencias nuevas, que reflejás al momento de escribir las canciones.

 

Siendo vos una persona vinculada a tres áreas o disciplinas como la música, el periodismo y la sociología, ¿si  tuvieras que elegir un músico, un periodista y un sociólogo para tomarte un café, cuáles serían?

Con un músico con el cual me gustaría tomarme un café, (aunque ya lo he hecho), es con Fernando Cabrera. Es un tipo con una conversación muy profunda, y además tiene un sentido del humor muy fino, es alguien muy interesante con quien podés hablar de miles de cosas. Con otro que también me gustaría es con Jaime Roos, un tipo que es una escuela y un género musical en sí mismo. Hay un gran periodista que se llama Roberto Herrscher, y también con otro periodista y escritor que me gustaría charlar es con Arturo Pérez-Reverte. Y en cuanto a sociólogos es más difícil, pero te diría Marshall Berman. No me gustan los sociólogos apocalípticos, sino aquellos que pueden rescatar de la vida cotidiana aquellas cosas que pueden dar ciertas señales de que no necesariamente nos estamos yendo al carajo, que creo que es el verdadero trabajo del sociólogo; el sociólogo apocalíptico es muy sesentero. Me interesan más los sociólogos que logran enfatizar más en el aspecto humano de la cuestión, que no se queden teorizando en las nubes, y que salgan a la calle y observen, y hagan una interpretación con sentido a partir de ello.

 

Como ciudadano a mitad de camino y viviendo entre Montevideo y Barcelona, cómo ves toda la situación política relacionada a la independencia de Catalunya? ¿Estando allá se ve diferente a cómo lo vemos desde acá?

Para mí lo importante es entender que todo esto arranca siendo un quilombo entre élites. Para ninguna de las cosas que están explotando ahora existía una demanda urgente y efectiva social. Barcelona sigue siendo una ciudad super próspera, en un país próspero, en el cual existen mecanismos de protección formidables aún si te quedás sin laburo, que seguro a los españoles les parecen pocos. Pienso que en un momento esas élites empezaron a fogonear el clima por intereses propios, y que prende con el sentimiento de un sector de la población, y a la vez le jode a otro sector que se la venía fumando de callado porque el tema no le interesaba. Suponete que sos un tipo que no tenés muchos conflictos personales, y no le has dado pelota al tema, porque mientras tengas laburo y tus cañas en el bar no te importa. Pero cuando lo que está en riesgo, es todo el marco que te permite esa estabilidad, que es lo que pasa, entonces en caso de producirse una ruptura sería a las malas, entonces ahí sí la cosa se complica. Yo no estoy de acuerdo con la independencia de Catalunya, pero considero que es un objetivo perfectamente válido, pienso que tenés todo el derecho a plantearla e incluso a conseguirla, utilizando todos los mecanismos de la democracia. Tenés que convencer a mucha gente e instituciones como nuevo país que sos, pero además, el independentismo dijo que no iba a haber ningún problema y que ninguna empresa se iba a ir, y que la Unión Europea los iba aceptar con los brazos abiertos, mientras la Unión Europea reiteraba que si se iban del país miembro o sea España, Catalunya quedaría excluida. Por más importante que Catalunya considere que es, como lo es de hecho, con un PBI más grande incluso que España, al momento de reclamar su integración a la Unión Europea de seguro la van a mandar a hacer fila, y que espere, porque hay varios países antes que quieren entrar. Primero tendría que ser reconocido como país y luego ver si es aceptado en la Unión Europea, y eso requiere entre otras muchas cosas tiempo. Esas élites lograron que el ciudadano promedio sintiera que el riesgo dejó de ser algo teórico para ser algo real.

 

Entonces, ¿fecha tentativa de salida del nuevo disco?

No, no para nada por ahora. Lo que sí tenemos es una fecha para otro toque el 8 de junio en Buenos Aires, en Casa Rock en Palermo, que es un lugar super bueno, y vamos a llevar el mismo show que vamos a hacer ahora en la sala Hugo Balzo. Fecha de salida del disco no, pero te puedo decir que será este año, más datos me dice mi abogado que no puedo decir, ni dar detalles -risas-.

 

Imagen portada: Paulo Roddel entrevista a Fernando Santullo BAJO UN CIELO SIN CONTROL – Fotos © Andrea Silvera De Giordano

 

Ver fotogalería

 

Paulo Roddel entrevista a Fernando Santullo BAJO UN CIELO SIN CONTROL- Abril 2018 – Fotos © Andrea Silvera De Giordanowww.cooltivarte.com–

Posted by cooltivarte.com on Wednesday, April 25, 2018

 

 

(Visited 90 times, 22 visits today)



Paulo Roddel

Paulo Roddel

Nació e1 13 de octubre de 1977, en Montevideo, Uruguay. Ha publicado poesía y cuentos en revistas y antologías de escritores. Editó fanzines y publicaciones de rock de circulación under en Montevideo (1997-2000). Co-fundó los grupos de poetas 7 Segundos y Seis50, grabó los cds de poesía “Siete Segundos en la vuelta de tu oreja” (Grupo 7 Segundos, 2002) y “Ablación del Habla” (Grupo Seis50, 2006). Ha publicado cuatro libros de poesía Trapos (2004), Palidezco (2010), Ama/zonas (2014), y "El ceño del sueño" (2016). Ha colaborado en los periódicos La Diaria y La República, fue co-redactor de la revista cultural Fango (Premio Fondos Concursables del MEC, 2010-2011), colaboró en las revistas culturales H-enciclopedia, El Boulevard, Revista Ricardo Reis, Revista Vadenuevo, Artesuburbano, Revista Once, Magazine Montevideando, Suplemento El País Cultural, entre otras publicaciones. En 2014 participa de la realización Poetas - Proyecto Cross Media. Colabora desde el 2010 en el portal cooltivarte.com. Participa en ciclos literarios y encuentros de escritores tanto en Uruguay como en Argentina, y como columnista invitado en radios tratando efemérides vinculadas al rock. Como periodista cultural ha entrevistado a numerosas destacadas figuras de la cultura, tanto uruguayas como extranjeras en diferentes disciplinas artísticas. Colabora también en la revista digital Lamás Médula, de Buenos Aires. Es docente de inglés, librero, y actualmente cursa la carrera de Licenciatura en Ciencias Históricas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UdelaR.

<





Recomendaciones destacadas