Montevideo 06 de Noviembre 2017 - Foto de portada Adrián Díaz, cedida por Albana Barrocas.

Curiosidad y adrenalina – Entrevista con Albana Barrocas

Es baterista, percusionista y generadora de múltiples proyectos. Con la curiosidad y la adrenalina como combustible, Albana recorre un camino de generación e inquietudes.

Cambiando un poco la regla vamos a comenzar por lo que se viene. ¿Cual es la próxima movida en estos días?

– El 11  de Noviembre, estamos tocando con el proyecto “Black Mamba” en Río Café y el 12 de Noviembre en Me Planto, Florida. Este es un proyecto que arrancamos hace años, somos un colectivo, en su mayoría mujeres que ha ido mutando en su formación. Hemos  pasado por diferentes formatos desde cinco a dos integrantes, siempre se va renovando, de acuerdo a las fechas y quienes estamos disponibles, armamos el contenido. Dependiendo también de los instrumentos con que contamos en la formación, vamos trabajando para llegar al mejor producto y al mejor repertorio. En este momento somos tres Patricia Ligia en bajo, Agustina Canavesi en guitarra y yo toco batería. Hacemos jazz, candombe, fusión, mezclamos diferentes ritmos. El año pasado hicimos tres toques como dúo, guitarra y percusión, donde el repertorio fue de versiones y más cancionero, aunque también hacemos temas de alguna de las integrantes. Para este toque en especial, van cosas de Zappa, Pastorius, etc. Es un proyecto que quiero mucho y siempre que podemos lo retomamos.

 

Otros de tus proyectos que me gusta mucho, con polenta, con investigación y desarrollo , ya va en su segundo disco, es Individrum. ¿Cómo y cuándo nace esa perlita?

-Individrum es electrónica y nace hace casi trece años, es un proyecto personal, donde como solista realizo en su mayoría todo el desarrollo de la música ,cuento con colaboraciones de artistas y músicos amigos cuando el tema lo requiere. Dejando mi lado mas hard y duro con bandas, comencé a desarrollarlo. Al comienzo fui grabando en la computadora, bases, guitarras, si bien no soy guitarrista, fui armando cosas, sumando máquinas, maquetas hasta que la composición cae por su peso. En los tiempos que tenia libre de ensayos y de mis otros proyectos, fui siempre grabando cosas, con el correr del tiempo se fue acumulando material y fue madurando. Luego llegó el nombre:  Individrum, también seguí completando el hardware, me pude sacar el gusto  por suerte. Me llevó tiempo pues todo tiene su aprendizaje y su desarrollo pero entre 2005 y 2007 ya fue tomando forma, realice algunas presentaciones, con la batería y las máquinas a mi alrededor para sacarme las ganas de presentarlo y mostrarlo definitivamente en público. La premisa es que todo lo que grabara o hiciera con este proyecto, lo pudiera hacer en vivo. En el  2012 hice una versión de Yulele invite a Christian Fattoruso en guitarra, lo grabamos a distancia.

 

-El disco de Individrum, “Komparti2” llega en el 2015.

 – Si, desde el 2012 al 2015, realice algunos viajes a Japón, por nuestro trabajo con Hugo (Fattoruso), ahí conseguí nueva tecnología logrando mejoras en el sonido, en la calidad de grabación y creo que eso se nota en el trabajo final, que indudablemente es diferente al del comienzo. En Agosto de este año dentro del espectáculo llamado “Nodo” con otros artistas, me di el gusto de poder tocar con todo el set completo, toda la maquinaria en mi entorno y con la batería a pleno, fue un disfrute poder sentir el proyecto plasmado en su dimensión real. Muy contenta, pues es algo complejo, pero para mi es algo súper-disfrutable y que vale la pena. Conté con la participación de Eli Almic voces y letras en “Cambios”, Hugo Fattoruso, Christian Fattoruso, Jhony B Gore, mi madre Heliana Correa en flauta dulce, MagikaSoul, un laburo divino y gratificante.

 

-El  trabajo más cercano, “Esencia” es del 2016.

Este segundo disco es más reciente, cuento con la participación de Hugo en teclas, pero en su mayoría es individual, donde toco: batería, percusión, cajas de ritmo, samplers, sintetizador, voz. Son ocho temas, algunos grabados en Japón. Salio por Perro Andaluz y con el apoyo del Fonam. Dado el carácter de independiente y de  que es un proyecto muy personal, toda la energía y la polenta están puestas en que llegue a la mayor cantidad de gente posible.

 

-Por estas condiciones que nos comentas, ¿dónde podemos acceder a este  material?

Si, gracias, se puede encontrar disco tanto por las redes, facebook Individrum, soundcloud o en  Muertaviva, Metal, Librería Purpúrea, Pocitos Libros, Brújula Digital y en Alta Fidelidad. O escucharlo en:  https://soundcloud.com/individrum

 

 

-Están realizando muchas presentaciones y viajes con HA Dúo, tu proyecto compartido con Hugo.

-Es cierto, ganamos con el primer disco el Graffiti en el 2014 y en el segundo “Canciones y Aéreos” estuvimos nominados. Arrancamos a tocar y es buenísimo pues se va desarrollando el dúo y se van mejorando cosas. Hay mas confianza, mas conocimiento y las cosa fluye mucho mejor. Es como todo, como cualquier grupo, en los primeros ensayos se está más tenso, pero luego todo se desarrolla mejor cuando comienza el conocimiento. Este último disco está bien logrado, es doble y posee unos temas buenísimos, que nos encantan. Hemos podido viajar, tocar en muchos barrios de Montevideo y en el interior, Artigas, Rivera, Melo, Tacuarembó, también fuimos a  Argentina y a Japón, hermoso.

 

-Tocas también la batería en Elefante.

– Claro, estamos terminando el disco, que con seguridad saldrá el próximo año, lo estamos mezclando, definimos los temas que van y trabajamos buscando el orden de los temas, para que sea contundente y que quedemos todos conformes. Es un retorno en el cual decidimos esperar a que salga el disco para luego salir a tocar, entonces la ansiedad está un poco ahí, pero queremos que todo salga bien y nos estamos tomando el tiempo necesario. Es una banda que tiene su peso, su camino e historia y esta bueno que cuando retomemos, pongamos todo arriba de la mesa, digamos bueno “es esto”, queremos que pise fuerte, que sea pesado, que pise como Elefante.

 

-Parte de tu desarrollo como baterista fue con “Núcleo Urbano”.

Cierto, de la banda me fui en el 2012, si bien ellos siguieron un tiempo más, creo que un año más, pero ahí están mis raíces. Arrancamos como “Insector” hacíamos metal, hardcore, como te decía mis raíces en el gusto musical. Mis primeros ritmos los aprendí escuchando a Dave Ghrol (Nirvana) y Brad Wilk (R.A.T.M.), luego le puse picante a la cosa con Igor Cavalera (Sepultura) … Stapping Young Lad, Fear Factory, Suicide Machines, Los Crudos, Raimundos, White Zombie, al mismo tiempo algo de Aphex Twin, Pitchshifter, Asian Dub Foundation. De 20 años atrás a la actualidad, escuché una infinidad de cosas y miles de referentes. En la actualidad te diría, que las referencias son con quienes estudié y estudio, con quienes toco. Cada propuesta musical en la que participo, tienen sus exigencias, intensidades, técnicas y musicalidad, ellas me piden “hace esto, toca aquello” , está buenísimo!  Nunca se termina de aprender.

 

-Es claro que se fueron sumando muchas cosas en tu búsqueda ¿no? Hemos hablado de candombe, electrónica, rock pesado, jazz.

Si, el candombe como algo más “nuevo” para mi, hablando de mi desarrollo en él. Yo arranque tocando piano de chica, a eso de los ocho años en la escuela de música. Mi madre toca la flauta, siempre música brasileña en casa, mi mamá es brasilera. También mi hermano mayor, que tocaba la guitarra, venían sus amigos a casa y yo siempre en el medio. Escuchaban Nirvana, Metallica y siempre que salían a algún baile donde pasaran el tipo de música que escuchaban, yo me pegaba, insistía hasta que me llevaban con ellos. Estaba también el álbum de figuritas “Rock Cards” un tesoro, con fotos de bandas que ni conocía, pero esa actitud, esas fotos, me llamaban mucho la atención, me intrigaban y generaban buscar datos, músicas, para conocer y oír sus canciones. Me encantaba eso. Conocí Ozzy, Queen, Aerosmith, Def Leppard, Kiss, toda una escuela.

 

-¿Y tu acercamiento a la batería?

Se dio de forma natural, todos tocaban guitarra, a mi me gustaba pero buscaba otra cosa, al terminar la escuela de música, me decidí por la batería a eso de los doce o trece años. Conseguí una no muy buena, pero me dio para dar mis primeros pasos. Y siempre tratando de ir a ver, a escuchar cosas. Si había un  toque y mi hermano iba , me sumaba,  y si él no pensaba ir, le insistía, le sacaba la entrada, hasta que lo convencía y allá terminábamos yendo. Salía a ver toques, con compañeros de bandas, desde el 97 al 2002 aprendí montones, fui por todos lados aun siendo menor, conocí El Cielo, Perdidos, La Cripta, Tucán, organice toques. Siempre fui de la idea de que si las cosas no pasan hay que hacerlas. Y todo es una sumatoria de cosas, las que pasan, las que haces y las que se van dando. Hay que hacer, desde armar discos a organizar toques. Con unos amigos trajimos a “Carajo” a Plaza Mateo, fuimos teloneros, estuvo espectacular, tenia mi puestito de pegotines, discos, siempre haciendo cosas, esa es la idea. En casa siempre apoyaron, aun siendo chica, viendo que había un sentimiento verdadero por la música y que  yo cumplía con mis cosas, me daban para adelante. Y como te comentaba, de tanto hacer e ir en este camino de la música desde diferentes ángulos, se me fueron abriendo puertas, aparecieron caminos, conocimientos y se va sumando experiencia.

 

-Fuiste estudiando, tocando y desarrollándote como instrumentista.

 –Si claro, estudié con Osvaldo Fattoruso del que también fui utilería, conocí montones de músicos y de gente, de donde se sacan experiencias y modos de trabajar, una enseñanza invalorable. Descubrir un mundo más profesional y siempre escuchando todo, tratando de atesorar. También estudié con Irvin Carballo, un par de años con Gonzalo Farrugia. Y después que arranque con Hugo a tocar, necesite saber más y entender el tema de la percusión, fue entonces que estudié con Coby Acosta y ahora estoy con Nico Arnicho. Cuando más sabes, comprendes que más hay que estudiar, saber y corregir. Y es lo hermoso que tiene la música, un continuo fluir. La música me ha dado la posibilidad de viajar, conocer lugares, culturas y gente divina. Pude tocar con muchísimos artistas, Masliah, Rossana Taddei, Etchenique, Fito Páez, Julieta Venegas, los Hermanos Silva (C1080) con los tambores en el proyecto “Barrio Sur” o en el homenaje a Zitarrosa que fueron muchos artistas para nombrar, pero es ahí donde pienso, hay que estar a la altura, hay que estudiar, saber para estar segura y a la altura.

 

-Para ir cerrando, algún deseo por cumplir y qué se viene antes de fin de año.

 –Pah, deseo, que difícil. No deseo, pero centrando la mira, me gustaría que los empresarios y dueños de boliches, no se vieran tan acorralados por el tema de impuestos, con el tema de horarios y ruidos. No es para analizarlo ahora en esta nota, pero que se pueda organizar la cosa, con el mejor de los resultados para todos, autoridades, empresarios y músicos. Es difícil hacer toques donde la batería sea un impedimento para mostrar el arte, donde molestes a los vecinos, donde no le paguen a los músicos como ecuación de que la cosa cierre. Tiene que haber mas respeto por el laburo del músico económicamente. El músico se compra instrumentos, ensaya, se traslada, vive de eso. Entonces quienes quieran su presencia, que consideren todo eso y le remuneren. Por suerte he podido recorrer muchos lugares y ver el tema de la organización de toques y espectáculos, entonces cuando ves las maneras y ves que las cosas se cumplen, horarios, condiciones, decís: ¿es tan difícil para que nosotros podamos hacer las cosas así de organizadas? Más que nada para que sea bueno para todos, repito, artistas, público y organizadores. En cuanto a lo que se viene, como decía al principio Black Mamba 11 y 12 de noviembre, luego nos vamos a Canadá y Argentina con “Barrio Sur” los primeros días de diciembre, participaré también en la cuerda de tambores en el espectáculo “El Delirio” por La Cumparsita, en el Estadio Centenario, por suerte viene todo muy lindo. También tocaremos con HA Dúo abriendo la temporada de Medio y Medio.

 

 

Entrevista Albana Barrocas – Montevideo 06 de Noviembre 2017 – Foto de portada Adrián Díaz, cedida por Albana Barrocas.

 

 

Fino Sosa

Fino Sosa

Adrián Sosa: Montevideano, 1965, lector, melómano, "escribidor". Durante los años 80, coordino y editó diversas revistas alternativas en forma independiente (Atrás de todo, Culos de botellas, Perro Andaluz) en los cuales se recogía y divulgaba la poesía,los dibujos, el arte callejero, la música: el nervio latente bajo la aparente inactividad de esos años. En los últimos años editò en forma independiente libros de poesía de distribución gratuita "El Grito", "Lobos en la Buhardilla", "Lo que quedó allá arriba "y" Cuadernos Mojados" lleva adelante el blogs: http://lucesdelacity.blogspot.com.uy/







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