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Blues a todo trapo con Chris Cain y Chapital Grooving the Blues

El 16 de noviembre se presentaron Chris Cain y Chapital Grooving the Blues en la Sala Camacuá.

Tuvimos una suerte bastante increíble, pues habíamos podido vivir un show genial de estos musicazos en mayo y apenas seis meses después, ahí estábamos otra vez, preparados para lo mejor.

La banda formada por Juan Pablo Chapital (en guitarra), Camila Ferrari (en voz), Valentín Cabrera (en bajo), Sebastián Zinola (en teclado) y Gerónimo de León (en batería) abrió el show, con muchísima calidad. Desde la primera nota, ya estaban colocados ahí, en ese lugar misterioso en el que viven los buenos músicos. Camila Ferrari se pasó. Cantó esos dos temas con una musicalidad y actitud muy impresionantes. Ya he dicho esto, pero lo repito para quienes no lo hayan leído antes: Camila está por dentro de la cosa y en la banda es un músico más. Su actitud es de respeto total por la música. Chapeau para Camila, por escuchar como escucha, por su voz, por su actitud, su garra bluesera y por su profesionalismo adentro de la banda.

Luego de esos dos temas impecables, muchas palmas emocionadas recibieron al gran Chris Cain, quien saludó con su simpatía y amabilidad características y arrancó de una, junto con la Chapital Grooving the Blues, la locomotora a vapor que nos tendría viajando por el resto del show.

Esta vez lo que más me impactó fue su relación con la guitarra. Sin mirar ni una sola vez, sus dedos caían perfectos, sin titubeo alguno, en acordes, melodías y escalas, como si se tratara de un miembro más de su cuerpo. Esta unidad increíble entre músico e instrumento me asombró toda la noche. Por otro lado, fue notoria la montaña rusa de emociones que nos fue generando: por momentos, la tristeza más desgarrada, y al instante siguiente estábamos a punto de ebullición con el acúmulo de tensión eufórica.

Dio todo arriba de ese escenario: volvió a desbordar simpatía con el público y con los demás habitantes del escenario; se cantó y tocó todo; y estuvo muy atento a todo lo que pasaba arriba y abajo del escenario… siempre acompañado de una tocaya mía de 250 ml, con la cual de a ratos hablaba, poniéndosela en la oreja como si fuera un teléfono.

La sinergia generada entre Cain y la Chapital Grooving the Blues es bonita de vivir. Da gusto estar ahí sintiendo el respeto entre todos, la actitud de entrega total y la preocupación por ofrecer un show verdaderamente pro. Zinola nuevamente le metió toda su alegría musical, que dialogó muchísimo con Cain. De León estuvo al firme con la batería, logrando que todo se mantuviera en su cauce y sosteniendo con muchísimo control un caballo que sin él tendría grandes chances de salir desbocado quién sabe adónde. Cabrera otra vez me dejó boquiabierta con lo que nos hace bailar en la butaca y con su capacidad para percibir todo lo que le llega y traducirlo en magia con su bajo. Y Chapital, definitivamente mi guitarrista uruguayo preferido, con su sensibilidad y ese algo inexplicable que acontece cuando toca. Camila también participó en algunos temas con Cain, haciendo un excelente papel.

Si bien en Montevideo venimos recibiendo a muchos músicos extranjeros, no es tan común recibir blueseros de este nivel. Las oportunidades de tener a un embajador del blues como él en una sala de tamaño tan amigable como es la Camacuá, que además tiene una acústica privilegiada, hacen que podamos sentirnos bendecidos y las aprovechemos con agradecimiento.

Fue una noche en la que nos transportaron al sur de Estados Unidos. Al salir del toque, daba trabajo entender cómo era que íbamos caminando por la calle Juncal y que no veíamos el delta del río Mississippi.

Foto de portada: Daniel Arregui

Patricia Schiavone

Patricia Schiavone

Patricia Schiavone es Coach Personal, Practicante e Instructora de Reiki y amante de la música. Su página de facebook: @sersentiryhacer y su web: https://patriciaschiavone.com







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