elecciones-generales-en-espana imagen: definanzas.com

Apuntes para (procurar) entender el BREXIT y el resultado de las elecciones en España.

I

Tienen lugar en el mundo dos fenómenos psicosociales simultáneos y radicalmente diferentes.

Por un lado, emerge una conciencia comunitaria, la necesidad de estar juntos, que se expresa afectiva y materialmente en la forma de nuevas organizaciones.

Frente a la hipocresía expuesta a diario como lugar común por el discurso y la práctica individualista del capitalismo (ya el de los amigos, – el capitalismo de Estado de los burgueses nacionales ineficientes en la competencia global asociados a algunas elites políticas y tecno – burocráticas nacionales-, ya el del eficientismo al estilo del darwinismo social, el neoliberalismo puro y duro) nace una nueva manera de agruparse en organizaciones políticas, empresariales y sociales radicalmente democráticas.

Las organizaciones empresariales a las que aquí nos referimos son las vinculadas a la nueva economía de las redes distribuidas y que constituyen para decirlo simpáticamente, algo así como el embrión de la “asociación de productores libres” de que hablaba Marx.

No la empresa multinacional UBER, sino el modelo de empresa tipo UBER en que cada participante es cooperativista.

Una conciencia comunitaria que se expresa también contra los partidos burocratizados y organizados en trenzas de poder que utilizan al aparato del estado para reproducir sus privilegios y los de sus aliados empresariales y que por ello funda organizaciones radicalmente democráticas ocupadas centralmente en lo contrario: en el control del poder.

Ese movimiento al interior de la sociedad da lugar al surgimiento de partidos como Unidos Podemos en España, (que más allá de su inmadurez en algunos campos resultan en instituciones de las que se apropia la sociedad, pues los necesita como al agua para luchar por perfeccionar sus condiciones de existencia) o el Frente Amplio de Perú…y seguirá una larga lista.

Por el hecho simple de haber nacido en el contexto del último proceso electoral español que como se sabe tuvo dos capítulos, Unidos Podemos es el ganador histórico de ese proceso, aunque haya cometido errores que no le permitieron acceder todavía al poder.

Decíamos al comienzo que se producen dos fenómenos psicosociales al mismo tiempo, y mencionamos a uno de ellos. Vayamos al otro fenómeno político cultural trascendente que está teniendo lugar.

Emerge en el estado de inestabilidad de la ECONOMIA NACIONAL actual, (sometida a las presiones de la globalización) una reacción temerosa ante la pérdida de ciertos niveles de calidad de vida que algunas naciones desarrolladas habían alcanzado y que se expresa en formas de nacionalismo radical, racismo, anti capitalismo vulgar…

Un retorno al universo de las tradiciones “duras” que crean apariencia de seguridad a las frágiles criaturas humanas.

(El autor de este texto tiene mucho respeto por el cultivo de las tradiciones como espacio de integración afectiva a un lugar desde el cual participar de la aventura de la vida (la identidad colectiva) y un profundo desprecio por el uso de la tradición identitaria como instrumento de unificación autoritaria de lo diferente, que en general se lleva a cabo por parte de los privilegiados para defender sus privilegios).

Ahora bien, esta crisis, ante la cual se producen esencialmente dos formas de reaccionar político culturalmente, (esta crisis que afecta a las subjetividades) se desenvuelve en un contexto geopolítico que es el que, sustancialmente, las explica.

Se trata de un fenómeno al que en el siglo XIX se denominó como lucha de clases.

Es la lucha de clases al interior del Estado nación moderno y la lucha de clases entre Estados nación, la que produce las tensiones al interior de las comunidades organizadas estatalmente. (Al final de este texto hay un link a otro mucho más extenso en el que se profundiza en este asunto).

El problema del ultranacionalismo empujado por grupos de privilegio para defender sus privilegios y el del radicalismo ciego del integrismo islámico, que se montan sobre las tradiciones “duras” (religiosas y / o nacionales) para intentar preservar sus privilegios ante el avance de la globalización surge del mismo problema que afecta a los capitalistas de países que no logran ser suficientemente competitivos en el actual escenario global.

Y ello porque, para decirlo provocativamente, Vladimir Ilich Lenin les ganó la pulseada a los grupos de privilegio más influyentes surgidos a principios del Siglo XX en la forma de capital financiero.

El revolucionario bolchevique le dejó a la humanidad, en la forma de rebelión del proletariado contra los abusos del expansionismo imperialista -que es estructural a la forma de ser del capitalismo sin política, es necesario no olvidarlo- una entidad a la que conocemos como República Popular China.

Y ese estado de situación implica que la crisis de la democracia a principios del Siglo XX, desatada por el expansionismo imperialista de muchas naciones desarrolladas al mismo tiempo, se reproduce en el presente momento histórico porque la entidad República Popular China le pone límites (por su propia existencia) a las lógicas del capitalismo neoliberal, a su capacidad de resolver esa crisis mediante una nueva ola expansionista, la desregulación a favor del capital en el proceso de extensión a todo el globo del sistema de producción capitalista.

La expansión del capitalismo tiene una virtud, resquebraja los sistemas de privilegios estamentales (como el feudalismo o las formas más refinadas de esas estructuras estamentales en países con oligarquías poderosas) pero al mismo tiempo provoca un perjuicio geopolítico y estructural global: los grupos de privilegio que obtuvieron tales privilegios de manera violenta (el imperialismo) disponen de potencialidades que les permiten ser más eficientes en el proceso de expansión del capitalismo, acumular más capital y poder que aquellos productores que en la competencia global parten de condiciones menos ventajosas.

La presencia de China gobernada por un Partido Comunista es el hecho histórico político sustancial que explica el BREXIT y que explica por qué miles de integrantes de las burguesías nacionales le agradecen a Dios que Lenin les haya dejado ese legado…

En caso contrario se hubiesen visto ya obligados a vender – y comerse – sus reservas de capital acumulado, porque no tendrían cómo oponerse a la expansión radical de los capitales más poderosos.

(La evaluación crítica de los contenidos político – culturales de la República Popular China el autor de este escrito la realiza en otro lugar).

II

Casi todos los problemas de estabilidad que afectan al mundo son el resultado de una tensión que apenas enunciamos en el capítulo anterior.

El que refiere al conflicto entre grupos de privilegio basados en su disponibilidad de capital de diferentes países o bloques de países y el que como consecuencia de ese conflicto se produce al interior de los Estados nación entre el capital y la política.

(El capital procura desregularlo todo para ser más competitivo a como de lugar, la política procura crear instituciones democrático igualitarias donde las decisiones comunes puedan tomarse en interés de toda la sociedad).

El capitalismo de Estado con base en pactos de poder suele prostituir al universo de la política, (porque constituye grupos de privilegio en la forma de castas) y el neoliberalismo, la anulación de toda regulación al desplazamiento del capital aniquila a la potencia de la política, a las instituciones con que en algunos períodos históricos se han organizado las sociedades con un propósito democrático igualitario, el Estado de Bienestar.

¿Se puede detener, contener políticamente, la expansión ilimitada de los grupos de privilegio capitalistas tecnológica e institucionalmente más avanzados?

Algunos de los grupos de privilegio basados en la disposición de capital, los más inteligentes, están promoviendo la implementación de la llamada renta básica.

¿Por qué lo hacen?

Porque en la medida en que logran ocupar espacios hegemónicos en el mercado global, dejan sin empleo a cientos de millones de ciudadanos de los países cuyas industrias y sectores de alta tecnología no están en condiciones de competir con ellos. ¿Y quién va a comprar sus productos o utilizar sus servicios si se reduce el número de consumidores?

La renta básica sustituiría al Estado de Bienestar.

Pero, la renta básica crea consumidores, suponiendo que pueda implementarse más o menos exitosamente… no obstante, no financia sistemas educativos y sanitarios públicos de calidad… no alcanza para financiar el conjunto de prestaciones sociales públicas que constituyen la base de toda democracia… las condiciones de estabilidad necesaria para que se desenvuelva en todo su potencial la democracia: la práctica de la politica en interés de toda la sociedad.

La respuesta a este fenómeno al que conocemos como globalización, que ya tuvo un empuje antes de consolidarse en toda su radicalidad en la forma de un proceso lento pero sistemático durante casi dos siglos fue en occidente a mediados del Siglo XX el Estado de Bienestar.

Para financiar al Estado de Bienestar es necesario disponer de conglomerados empresariales instalados en el propio territorio, que generen buenos ingresos a sus empleados, de modo que el Estado pueda obtener por la vía de impuestos los recursos necesarios para financiar sus contenidos igualitarios.

China se ha ido convirtiendo en un Estado de Bienestar porque ha logrado transformarse “en la fábrica del mundo” como anunció cuando comenzaron las reformas uno de sus más importantes dirigentes.

Aprovechando la relevancia de su densidad poblacional, que casi obligó al capital productivo de bienes materiales a instalarse allí, a cambio de estabilidad y salarios relativamente bajos en comparación a otros países, se convirtió en la fábrica del mundo.

En el mundo de hoy, por hoy mismo, existen dos conglomerados productivos hiper eficientes, Silicon Valley en Estados Unidos, y el complejo industrial chino.

China y Estados Unidos comparten además otro privilegio, discrepan y compiten en todo, pero tienen un acuerdo estratégico en lo sustancial: se respaldan mutuamente respecto de cuidar uno la estabilidad del otro.

Estados Unidos es el principal inversor en China, China es el principal prestamista de Estados Unidos en la forma de compra de bonos del tesoro de ese país.

Este escenario geopolítico impensable en los años 90 del Siglo XX comienza a tener efectos devastadores sobre todos los países o bloques de países que no son radicalmente competitivos en la economía global.

La principal implicancia de este fenómeno es que líquida a una cosa que vamos a denominar como “el capitalismo de los amigos”.

¿Qué es el capitalismo de los amigos?

El capitalismo de los amigos es una de las formas hacia las cuales derivó la reforma del Estado de Bienestar cuando el primer empuje de la globalización comenzó a hacerlo inviable, pues la capacidad de los capitales de trasladarse de un lugar a otro del mundo modificó la lógica territorial en que se basaba.

Para financiar servicios públicos de calidad los Estados nacionales necesitan disponer de una capacidad impositiva importante respecto de sectores de la sociedad con buenos ingresos a partir de su desempeño en empresas competitivas situadas en sus territorios.

Cuando la globalización puso en jaque a este modelo de ECONOMIA NACIONAL estable y pactada entre burguesías y proletariado de esas naciones, las elites de esas naciones comenzaron a reformarlo, unas seriamente, otras según lógicas amiguistas – oligárquicas -, que procuraban preservar privilegios anulando las conquistas históricas de los trabajadores.

En otro lugar analizaremos muy profundamente este fenómeno incorporando el capítulo de las empresas públicas, con las cuales China cuenta y la mayoría de los países europeos dejaron de contar al comprar enterito sus elites el discurso neoliberal de los 90.

Estados Unidos cuenta con la principal empresa pública del mundo, se llama Reserva Federal y produce “un valor de cambio que tiene mucho uso” al que conocemos como “dólar”.

Pero aquí nos ocuparemos de describir a vuelo de pájaro lo ocurrido en dos países que fueron protagonistas de la escena informativa internacional: Inglaterra y España.

En Inglaterra el Estado de Bienestar fue desmontado por el neoliberalismo mediante el argumento de que no era competitivo.
Y ciertamente no lo era para un país que había dejado de disponer de colonias.

(Y otra vez Lenin desempeñó allí un rol clave porque sin la presencia en el terreno geopolítico global de la URSS ese proceso no habría podido tener lugar).

La operación de desmontar el Estado de Bienestar en Inglaterra la desarrolló con mano de acero Margaret Thatcher.

Pero al integrar Gran Bretaña a la Unión Europea, parte de los costos que implica esa construcción según el modelo aplicado en las últimas dos décadas se trasladó al Estado nacional británico.

Tal una de las razones fundamentales que explica el BREXIT.

Una parte de la elite inglesa considera que aliada a Estados Unidos (o a China e India) logrará ser más competitiva que la UE en la globalización.

Cuánto de ideología, cuánto de miedo, cuánto de realismo hay en esa opción no es asunto que podamos analizar aquí.

Lo que sí podemos subrayar es que la ideología del lugar común del capitalismo sin política está en crisis profunda.

Los problemas que actualmente afectan a la economía mundial no se resolverán librando al capital a su lógica expansiva desregulada, porque tal cosa es imposible ante la emergencia del bloque de interés de países aliados en torno a China, aunque tampoco se resolverán mediante impulsos voluntaristas, esto es, cerrando la economía.

Analizaremos las posibles vías de solución POLITICA a este estado de cosas del mundo contemporáneo en “Los naipes están echados, el mundo que viene”, que en forma de borrador se publica en gerardobleier.blogspot.com

Ahora analicemos brevemente cómo España afrontó el problema de la inviabilidad del Estado de Bienestar (según cómo era en su primera versión) en la era de la globalización.
Lo hizo intentando crear un sistema al que denominamos antes como “el capitalismo de los amigos”.

Utilizando recursos de la Unión Europea la elite política española (PP / PSOE) pretendió preservar algunos de los rasgos clásicos del Estado de Bienestar (educación y sanidad públicas de calidad) fortaleciendo en el mercado de América del Sur la posición hegemónica de algunas de sus empresas y bancos.

Con esas utilidades reinvertidas en España consideraban poder lograrlo.

Al día siguiente de producido el BREXIT Felipe González publicó un artículo periodístico en el que responsabilizaba a Cameron por el desastre.

El autor de este escrito publicó en las redes sociales un texto de respuesta que ahora se reproduce aquí:

“El viernes siguiente a la salida de Inglaterra de Europa escuchaba un programa vespertino de radio cuyo conductor, un excelente periodista, entrevistaba a un economista argentino del statu quo.

Se refería a las medidas del gobierno argentino de Macri y sostenía que resultaba necesario tener paciencia para ver sus resultados.

Un acontecimiento es un hecho que produce efectos y es, frecuentemente, el resultado de transformaciones en la estructura económica que al afectar a la población produce cambios de mentalidad, ansiedades que se canalizan de alguna manera, miedos que se expresan de alguna manera, búsqueda de soluciones al diario vivir que motivan acciones, reacciones, discursos.

El acontecimiento BREXIT pensé, mientras escuchaba al economista decir con toda solvencia un lugar común detrás de otro, expone brutalmente, por las graves consecuencias que tiene sobre el proceso civilizatorio que representó en su génesis la Unión Europea, la temible significación que puede llegar a tener la estupidez acrítica de lo que voy a denominar, “el neoliberalismo de los burócratas” públicos y privados.

Pocas horas después leí una nota de Felipe González, el viejo líder socialista dedicado desde hace algunos años al negocio de la exportación de intereses económicos en la forma de lobby a favor de sus jefes empresariales en la que responsabilizaba a Cameron por la salida de Inglaterra de la UE.

Felipe González procura lavar sus culpas, porque es más responsable que Cameron, y ello porque en lugar de trabajar por una plataforma POLITICA universalista como fundamento de la Unión Europea se dedicó en lo últimos años a empujar el tren del lugar común de la ideología capitalista acrítica como hicieron los tecno burócratas de Bruselas que él también contribuyó a engendrar.

Pues mientras Felipe González colocaba a sus amigos en las empresas públicas privatizadas y en las instituciones europeas y armaba trenzas de poder en la forma de grupos de privilegio que recibían cientos de millones de euros de Bruselas para expandirse a otros mercados, comenzaba a desangrar a Europa en relación a su capacidad competitiva como comunidad de Estados nación.

Hizo más por la destrucción de Europa como comunidad política democrática Felipe González que Margaret Thatcher, a la que cita en su texto, pues el neoliberalismo puro y duro por lo menos es “honesto” en relación a los contenidos esenciales de su propuesta: la desregulación que empuje rápido el proceso de expansión del capitalismo, lo que beneficia claro a las empresas con mayor acumulación de capital.

Felipe González y la socialdemocracia europea crearon “el neo liberalismo de los burócratas” contra el neoliberalismo de los liberales radicales, porque servía a los intereses del expansionismo de SUS empresas nacionales ahora privadas para lo cual tenían que promover, en América del Sur en particular, el discurso de las ventajas de la “libre economía de mercado”.

¿Cómo no iba a ser ventajoso el libre mercado por ejemplo para Telefónica, que un semestre sí y otro también recibía cientos de millones de euros surgidos de los impuestos que pagaban todos los europeos para que participara en mejores condiciones de la competencia por lograr posiciones hegemónicas en el mercado de América del Sur?

Para encubrir un poco esa táctica “nacionalista” y a cambio de miles de dólares por mes luego comenzó Felipe a trabajar para la telefónica de Carlos Slim.

Otra vez, el capitalismo de los amigos.

Es cierto que no fue Felipe González el que participó un poco más tarde de la aventura militar de España contra Irak, sino Aznar, que con ello aspiraba a ocupar un lugar en la primera “clase” del avión guerrerista del neo expansionismo.

Ese intervencionismo unilateralmente decidido, que también entra en crisis, (unilateralmente porque es decidido fuera de las Naciones Unidas), es el que produjo la ola inmigratoria que ahora revienta en la sociedad europea en la forma de resurgimiento de un nacionalismo al mismo tiempo anti globalización y crítico del multiculturalismo.

Un acontecimiento desencadena otros acontecimientos.

Lo que está en juego en estos días en el mundo, ante la perplejidad del “tinglado” acrítico de los burócratas neoliberales es un coctel de fenómenos irresueltos que comenzaron a crearse en los años de la fiesta expansionista de los noventa y concluyeron, en esa forma acrítica, simplona, el día que un 52% de los británicos decidieron expresar su enojo con ese universo vulgar de una ideología en descomposición, porque llevó a la crisis a la potencia cultural del europeísmo como Estado democrático unificado políticamente.

La enorme mayoría de los británicos actuó contras sus intereses, pero se sabe desde el principio del mundo que cuando los seres frágiles andan enojados suelen actuar contra sus intereses.

“¿Puede haber mayor desamparo que el que existe, por ejemplo, en Inglaterra, donde la perplejidad se ha erigido en sistema? Escribió Carlos Marx, hace 150 años, en un escenario que revestía algunas características semejantes a las del presente.

En un escrito muy extenso titulado “Los naipes están echados, el mundo que viene” procuraré ahondar en el estado de situación que caracteriza a la civilización occidental en este momento de su proceso histórico, pero en esta breve nota lo que corresponde es exponer algunos de los asuntos que explican el BREXIT.

Puede estar seguro el lector que no es Cameron el responsable de la monumental crisis civilizatoria que abre ese acontecimiento derivado de la salida de Inglaterra de la Unión Europea.

Europa está siendo sometida, por sus propios “errores”, a un número demasiado importante, porque ocurren todos al mismo tiempo, de presiones desestabilizadoras.

Su economía no es suficientemente competitiva en relación a las de Estados Unidos y China -lo es la alemana, pero no alcanza para financiar la fiesta del capitalismo de los amigos de Felipe González-, lo que pone en jaque a su revolucionaria intención de los sesentas de construir un estado democrático igualitario a partir de la enorme acumulación de capital que había concretado en su período imperialista de fines del siglo XIX y principios del XX y de la inyección de capital norteamericano de postguerra.

Su participación en la ola expansionista neoliberal de los 90 le implicó costos enormes en la forma de gastos militares y en la forma de subvención a SUS empresas para que ocuparan espacios hegemónicos en el “libre” mercado mundial.
A ello hay que añadirle su política de subvenciones a sectores ineficientes para evitar la pérdida de empleos, por ejemplo, en el sector agro alimenticio.

Cuando China y Estados Unidos, cada uno a su manera, aprovechando inteligentemente uno la densidad de su población y el otro el monopolio de la producción de dinero a partir de la máquina de “fabricar” dólares – moneda confiable de cambio- que obtuvo como beneficio al concluir la segunda guerra mundial tras los acuerdos de Breton Woods comenzaron a ser más competitivos que Europa, que además, como vimos, destinaba enormes recursos a financiar sus ineficiencias y sus pretensiones neo imperialistas, la crisis comenzó a despertar formas ideológicas de “anticapitalismo”, expresiones de enojo con la “globalización”, que sumados a la crisis migratoria y al centralismo acrítico de Bruselas, (una casta privilegiada que defiende sus propios privilegios) no podían sino estallar por algún lado.

Y estalló por todos lados hasta que el Brexit produjo la implosión de ese sistema.

Europa tiene enormes potencialidades productivas y culturales, de modo que va a salir de la crisis en algunos años, pero seguro no lo hará si no somete a crítica severa, honda y seriamente, a la mediocridad de sus elites en las últimas dos décadas, que se dejaron arrastrar por comodidad burocrática a todas las aventuras del expansionismo neoliberal.

Y menos si se deja arrastrar a la dialéctica de conflicto capitalismo de Estado de los amigos (que es uno de los factores que empuja al “nacionalismo” como pretensión de volver al capitalismo de estado contra la globalización”) / capitalismo neoliberal militarista, (que es el que le devuelve olas inmigratorias que no puede absorber y que por tanto estimula también al nacionalismo en su expresión anti multicultural).

La situación abierta en Europa a partir del Brexit va a “beneficiar” A CORTO PLAZO a América del Sur, porque es el continente que produce alimentos en mejores condiciones competitivas y los capitales que durante los próximos dos años van a evitar a varias de las empresas europeas que cotizan en bolsa recalarán (en un porcentaje significativo) en los “commodities” a futuro.

Aún en los bloques de países en crisis la gente tiene que seguir comiendo, en caso contrario la crisis se transforma en revolución…

Pero complacerse con ese fenómeno no haría sino reproducir la vulgaridad acrítica de la burocracia europea pero ahora en las elites de América del Sur, cuya misión histórica es formular un modelo de integración flexible que integre a todos los países, perfeccionar colectivamente su inserción internacional, perfeccionar la estabilidad de la región en todas sus dimensiones, como ha hecho Colombia avanzando hacia la paz y como van a hacer las elites de Brasil y Argentina si resuelven inteligentemente y no mediante procesos polarizadores autodestructivos, sus crisis políticas internas.

El Estado democrático igualitario no se construye basado en pretensiones imperialistas ni sobre la base del capitalismo de los amigos, inexorablemente corruptor de las instituciones…esa es la principal enseñanza que deja el Brexit.

El BREXIT va a tener además enormes implicancias geopolíticas, porque obligará a los principales países de Europa (Alemania, Francia e Italia) a repensar sus alianzas estratégicas, la ubicación y el contenido de su sistema financiero, sus relaciones con Rusia y, en fin, un buen número de efectos que quizá resulte demasiado temprano para evaluar con hondura”.

Pocas horas después de escrito este texto el Partido Popular ganó las elecciones en España.

Se trata del último intento por parte de la sociedad española de resolver su crisis de viabilidad competitiva mediante el capitalismo de los amigos.

No va a ser fácil, salvo que procuren “invadir” América del Sur, porque América del Sur, sus elites burguesas y sus sociedades, procurarán establecer mecanismos que le permitan disponer de sus riquezas para sus propios proyectos nacionales…y regionles.

Pero pueden, mediante un gran pacto que le dé estabilidad a España (PP – PSOE) procurar mejorar la competitividad de la economía española a partir incluso de una alianza con América del Sur, pero ya no según lógicas expansionistas… o de matriz oligárquica montada en vulgares discursos ideológicos. Se verá.

III

¿Son “malas personas” los dirigentes del PSOE que optaron por el “capitalismo de los amigos” y que al hacerlo subestimaron – una vez más- la inteligencia de las elites y de los pueblos de América del Sur?

El autor de este escrito siente un profundo respeto por el Partido Socialista Obrero Español en relación a dos asuntos muy relevantes.
Ese partido y otros socialdemócratas y comunistas europeos jugaron un rol muy importante en la revalorización de la cultura democrática en occidente, así como en el esfuerzo por preservar lo mejor del Estado de Bienestar según el modelo sueco que también era el modelo uruguayo de principios del Siglo XX.

Pero ese partido y el Partido Popular, algunas de cuyas contribuciones a la consolidación democrática española tampoco hay que subestimar, (sobre todo teniendo en cuanta su origen) iniciaron un proceso de descomposición ética y político – cultural por haber pretendido montar una operación ideológica sobre una práctica neo expansionista para resolver la falta de competitividad de su economía nacional en la globalización.

Utilizaron abusivamente, como vulgares “avivados”, recursos de la Unión Europea para expandirse a América del Sur según lógicas neo imperialistas, abusaron de la financiación externa para no rendir cuentas de sus incompetencias y falta de inteligencia crítica, (porque compraron enterito el discurso neoliberal) ante la sociedad española y es por esa misma razón que ahora deberían intentar enmendar sus errores gobernando juntos.

Desde el punto de vista de la izquierda española lo ideal sería que a mediano plazo se constituya una alianza entre el PSOE y Unidos Podemos con una plataforma que piense seriamente a la España de los próximos cincuenta años.

Pero para los intereses de España como nación, (cuenta con alguna posibilidad de situar en su territorio al sistema financiero que la Unión Europea deberá re diseñar como consecuencia de la salida de Inglaterra), EN EL MOMENTO actual el mensaje político de radical estabilidad -en una Europa con muchos países inestables- sería lo más conveniente.

Pues, y esto es muy importante subrayarlo, la crisis ideológica del capitalismo no implica que haya dejado de operar en el mundo el sistema de reglas de juego de su racionalidad competitiva.

El capitalismo es una racionalidad económica basada en la propiedad privada de los medios de producción, en el proceso de reproducción y acumulación de capital de la que participa también China, de tal suerte, su racionalidad sigue y seguirá prevaleciendo en la forma de desenvolverse competitivamente las naciones en el mundo.

Lo que ha muerto es la ideología grotesca del capitalismo autosatisfecho, pero no sus lógicas funcionales.

De modo que quien pretenda ignorarlas a fuerza de voluntarismo – y de esto pecó un poco Unidos Podemos y por ello perdió algunos miles de votos en el capítulo II del proceso electoral español- no encontrará respuestas sofisticadas al complejo escenario geopolítico global.

La gran tarea de Unidos Podemos en los próximos años es organizar y unir a la izquierda europea y atraer a lo más sano de los votantes de la socialdemocracia y donde todavía tengan en su interior representaciones relevantes de los trabajadores a los partidos socialdemócratas mismos hacia un proceso de elaboración de un proyecto serio de transformación de Europa que evite la reproducción tanto del capitalismo de los amigos como del capitalismo acrítico de la globalización según la ideología neoliberal.

Unidos Podemos creó el instrumento: la aventura recién comienza.

Inmediatamente después de las elecciones españolas escribí el siguiente comentario, que publico ahora con algunas leves modificaciones:

“El ganador de las elecciones españolas, aunque sus jóvenes dirigentes no lo comprendan, es Unidos Podemos. (Por lo que se señaló antes en este texto)

Pero hubo otro ganador, que es el sentido común, que contrariamente a lo que suelen estimar los soberbios, es efectivamente el más pragmático de los sentidos cuando las sociedades recurren a él para tomar decisiones contingentes.

Cuando funciona, el sentido común, sin componentes críticos, puede ser muy perjudicial para las sociedades, pero en momentos de crisis tan aguda como la que atraviesa Europa la razonabilidad práctica tiende lógicamente a ser preponderante.

(Porque la racionalidad práctica responde a una valoración del modo en que el mundo funciona efectivamente y no se basa en una idealización sobre cómo nos gustaría que funcione).

Y lo ideal para España EN ESTE PRECISO MOMENTO DEL PROCESO HISTÓRICO europeo es que gobierne una alianza del PP y PSOE y en lo posible que se anuncie lo antes posible, (el texto original decía “hoy mismo”), pues eso representaría un mensaje de gobernabilidad y estabilidad política que España y Europa necesitan imperiosamente.

A Unidos Podemos le ocurrió lo mismo que al Frente Amplio de Uruguay en 1971, cuando surgió, las expectativas esperanzadoras de una transformación éticamente radical les llevaron a subestimar la inteligencia colectiva del sentido común de la sociedad, que jamás podría haber puesto a la izquierda en el gobierno en ese momento caracterizado por radicalismos extremadamente difíciles de administrar por la política.

Naturalmente que hubiese sido mucho más “inteligente”, en el sentido crítico, que la sociedad española emitiera el mensaje de cambio en Europa propiciando que una alianza PSOE / Unidos Podemos tuviese la mayoría absoluta, pero lo “inteligente” históricamente no es siempre lo que se ajusta al sentido común que responde a problemas concretos en situaciones concretas.

Y el sentido común dice que un cambio de esa naturaleza podía producir altos niveles de inestabilidad, por ejemplo, en el sistema financiero español, ya muy golpeado por el BREXIT, que sin embargo le abre oportunidades.

Ya llegará Unidos Podemos al gobierno de España, pero hacerlo en las condiciones de una coalición frágil no es lo mejor para España y para Europa en este momento.
(Por eso no era buena y en esto actuaron muy correctamente los dirigentes de Unidos Podemos, la opción luego de las elecciones de diciembre de 2015 -el capítulo I de ese proceso- de formar gobierno en alianza con el partido de los yuppies, Ciudadanos).

¡Los yuppies y los burócratas no son confiables cuando se trata de repensar Europa!

Pero hay que aprender a entender el sentido común de las sociedades, aunque ese sentido común esté cargado de la ideología del interés inmediato…

Es el primer y necesario paso en el proceso de formación de una organización democrático – igualitaria de matriz proletaria.
Respetar y comprender los miedos de la sociedad. Que es la única manera de darles respuesta programática y político culturalmente.

Gerardo Bleier

Aunque escrita con otra finalidad, en la extensa nota que sigue hay puntas como para ahondar en algunas de las afirmaciones aquí expuestas y en cierto sentido, este texto puede considerarse como un Epílogo post BREXIT del que aquí se comparte:

LA CUESTIÓN ES ENTRE LA DEMOCRACIA Y LOS GRUPOS DE PRIVILEGIO

Nota 1: Dedico este humildísimo texto a Don Eduardo Bleier, el dirigente comunista (detenido desaparecido durante décadas) pero que luego se supo fue asesinado hace ahora 40 años, un día (impreciso todavía) de julio de 1976.

Nota 2: Cuando en este texto se somete a crítica al “capitalismo de los amigos” no hay que entender a partir de esa crítica que toda política del Estado nacional por facilitar, crear, eco sistemas de innovación que faciliten el desarrollo del mundo empresarial, tanto del clásico como de las nuevas expresiones, resulte negativo. El asunto es realizarlo midiendo el interés estratégico de los trabajadores y productores asociados, esto es, según contenidos político culturales que no se dejen arrastrar al ideologismo del capitalismo sin política.

Imagen portada: definanzas.com

  


 

(Visited 52 times, 20 visits today)

Gerardo Bleier

Gerardo Bleier

Gerardo Bleier nació el 26 de noviembre de 1960. Escritor, Periodista y Asesor en Comunicación Estratégica. Dirigió revistas, radios y programas de televisión. Publico varios libros de poesía entre ellos Ideanimas (Arca) y Cenizas (Artefato) y una novela Cráneo de Vaca (Cruz del Sur). http://gerardobleier.blogspot.com/

<





Recomendaciones destacadas