imagen - ancestros

ANCESTROS Y MEMORIA en el Museo Zorrilla

Ancestros y Memoria

La masiva inmigración europea a Uruguay y Argentina ha sido parte esencial de nuestra historia. Eso ha definido nuestras costumbres, tradiciones y valores. Es por ello que este es un tema que provoca nuestro profundo interés.

El propósito de éste proyecto es el de generar diálogos, tender redes entre artistas de Uruguay y Argentina, buscando trasmitir  los  valores de diferentes culturas en un homenaje a nuestros seres queridos que llegaron a estas tierras buscando paz  y trabajo. Comenzamos nuestra investigación en 2010 con el proyecto Ancestros que refirió a las primeras migraciones al Río de la Plata.

La exposición, que hicimos luego de trabajar en dicho proyecto fue el resultado de una enriquecedora interacción entre artistas de Uruguay y Argentina y también del intercambio realizado con los antropólogos Daniel Vidart y Anabella Loy.  Nuestras obras fueron exhibidas en la Alianza Francesa en 2011 y luego itineradas al Bastión del Carmen en Colonia, y a la Casa de la Cultura en Maldonado.

Continuamos con la idea de seguir investigando en este tema  y fueron convocados para esta oportunidad trece artistas visuales. Los artistas uruguayos que trabajan en Ancestros y Memoria  son: Doreen Bailey, Olga Bettas, Alvaro Gelabert, Gustavo Genta, Elián Stolarsky, Lilián Madfes y Nora Kimelman.

 Las artistas argentinas son: Silvia Brewda, Silvia Dimant, María Guerreiro, Sara Slipchinsky, Silvia Rubinson y Lucía Kuschnir.

La premisa de este segundo trabajo es crear obra buscando que la inspiración básica sea la consideración de las características que cada artista quiera destacar del grupo étnico al cual pertenece. Las mismas pueden ser de orden religioso, espiritual, simbólico, tradicional, musical, trasmisión de valores o costumbres.

Tomamos como referencia  entre otros, el libro El legado de los Inmigrantes II, de Daniel Vidart y Renzo Pi Hugarte, y también realizamos reuniones con la antropóloga Anabella Loy  para interactuar  e investigar con otra disciplina. Las artistas argentinas se reunieron en Buenos Aires con la socióloga Mónica Cullucar.

Como este  proyecto es binacional, rioplatense, trabajamos en paralelo, cada grupo en su país pero intercambiamos nuestras experiencias para luego unificar criterios  en en lo referido a la presente exposición.

Este es el sexto proyecto colectivo interdisciplinario de la artista visual Nora Kimelman.

CON MATERIALES GASTADOS

El tema del origen está presente en el ser humano de todo tiempo y lugar: el origen del cosmos, de la Tierra, de los hombres y mujeres, del matrimonio, del nacimiento, de la enfermedad, de la muerte, en fin, de todo lo existente. Ahí radica la materia constitutiva de los mitos, es decir, de aquellas explicaciones alternativas a la racionalidad que aún persisten en buena parte del mundo, desafiando los embates de la mundialización o formando parte de ella. Pero esa aldea global en la que habitamos está formada por una diversidad de grupos humanos que provienen de orígenes étnicos variados y éstos, por individuos que atraviesan sus peripecias vitales de distintas formas. Cada uno de ellos es agente, es decir, portador y transmisor de “historias” nacionales, locales o personales.

El Río de la Plata constituye, tanto para argentinos como para uruguayos –mucho más si somos capitalinos- un gigantesco lugar de identidad compartida más allá de diferencias políticas coyunturales, de rivalidades futbolísticas o de disputas sobre la nacionalidad de Gardel. Pero esa “macroidentidad” rioplatense es también un estuario de legados culturales muy diversos que se superponen, con dosis variables de violencia física y cultural, al poblamiento originario. Inmigrantes de distintas procedencias geográficas, en un amplio período histórico, trajeron consigo escasos objetos materiales y un equipaje virtual intangible y heterogéneo, cuyo denominador común es esa forma difusa de nostalgia que aún nos caracteriza.

En el caso de este grupo de artistas de las dos orillas del “río grande como mar” se hace posible un abordaje múltiple del tema de los ancestros extranjeros: padres, abuelos, bisabuelos, son evocados con cariño, gratitud o reverencia a través del multiforme prisma de la creatividad de cada uno.

Alvaro Gelabert se remonta a aspectos constitutivos del poblamiento y la inmigración hispánica de América: la religión católica traída por los colonizadores (“1492”) y a una pauta cultural característicamente ibérica, la tauromaquia (“Toro Tomeu”), cuestionada por el artista desde la perspectiva del dolor innecesario infligido a la víctima animal. La belleza y lo atroz, la fortaleza y la debilidad, la lógica y la irracionalidad, son algunas de las dicotomías que se conjugan para expresar la contradicción misma del hacer humano.

Olga Bettas recrea el legado cultural de sus antepasados griegos. Del infinito catálogo de elementos originarios posibles ella selecciona un aspecto clave: la vestimenta de un niño que representa la de un soldado de alto rango, llamado Euzon, que es intervenida. La artista, al honrar las tradiciones helénicas actúa en consonancia con la obligación moral de conocer los orígenes de nuestras costumbres.

Algunos temas se reiteran. De ancestros británicos, Doreen Bayley (“Secretos de familia”) hace alusión a pactos de silencio, a ocultamientos: cosas que no se hablaron en su momento, herencias malditas –desengaños amorosos, hijos ilegítimos, anillos desaparecidos- que, a su criterio, mantendrían su vigencia durante cuatro generaciones. María Guerreiro (“Guardando secretos”) se refiere también a silencios negociados aunque para ella el quiebre es el de la comunicación entre las dos márgenes del océano Atlántico –Portugal y Argentina- y a las cosas no dichas, esas que a menudo las guerras –u otras catástrofes- dejan encerradas en una forzada y eterna mudez. Elián Stolarsky (“A través de páginas negras”) se ocupa asimismo del tema de la guerra, concretamente de la infancia interrumpida, cuyas historias, de una forma diferente, tampoco pudieron ser contadas. Lucía Kuschnir (“Tres tías rusas”) reitera el tema de los acontecimientos no verbalizados, específicamente al origen de su abuelo, gestado en Rusia y nacido en Argentina, centrando su reflexión en tres hermanas inmigrantes, una de las cuales es su bisabuela ciega. Sara Slipchinsky (“Cosmogonía singular”) se pregunta por la historia de su abuela rumana, a la que no interrogó cuando aún hubiera podido, una preocupación compartida por muchos descendientes de inmigrantes.

Silvia Rubinson (“Los desgringó la lengua y la esperanza”) se ocupa de un tema clave del fenómeno migratorio: la incertidumbre del nuevo entorno para el que abandona el territorio de origen y la –necesaria- reinvención de nuevas raíces a partir del descarte y la reformulación de un patrimonio creativo en el sitio de destino. A menudo fue una hazaña construir lo nuevo con materiales gastados. Y en ese proceso, que transformó al emigrante en inmigrante, el sufrimiento no estuvo ausente. Silvia Dimant (“Mutación”) incluye el término “desgarros” cuando se refiere a la manera en que se van realizando composiciones novedosas, tanto artísticas como vitales, a partir del origen migratorio de las familias.

Sin embargo la inmigración tiene, también, un conjunto de facetas muy positivas. Nora Kimelman (“Desem-barcos”, “Pasajeros de la incertidumbre”) hace hincapié en la aventura migratoria y en el éxito de la misma que consiste, simplemente, en hallar un lugar en el mundo para trabajar y vivir en paz. Esa es la condición necesaria para la reconstrucción creativa de un cosmos que reúne creencias y costumbres del país de origen y del de destino.

Gustavo Genta (“La cajita del abuelo”) realiza un homenaje a su abuelo italiano: la persona más influyente en sus primeros años, que le trasmitió tres pautas de la cultura de los migrantes de todos los orígenes: el valor del conocimiento como disparador de la creatividad, la estrategia de maximizar los recursos escasos y la pasión por el trabajo. Silvia Brewda (“No es solo pan”, “Koilich”, “Komesh Broit”) rinde homenaje a la memoria de sus abuelas judías a través de las recetas de cocina, ese legado de la cultura étnica que da lugar a la fiesta de los sentidos y que permite acceder, en alguna medida, a los sabores de un antaño familiar evocado, también, a través del uso de la lengua idish.

Lilián Madfes elige un lenguaje diferente; sus “Lápidas flotantes” apuntan, desde la levedad de la materia empleada, a convertirse en símbolos de la historia personal de la artista, hija de inmigrantes, y a la vez en signos de lo inasible del vínculo filial. Los nombres inscriptos en las lápidas son los de sus padres, ambos emigrados de Europa Central. Su presencia en láminas bordadas trasmite el homenaje afectuoso a su memoria.

La emigración y la inmigración son un mismo proceso visto desde dos ángulos, el de partida y el de llegada. Cada grupo, cada familia, cada persona, lo vive a su manera y lo cede, a modo de legado, a sus descendientes. Aquí y ahora un conjunto de artistas expresa, con distintas técnicas y lenguajes plásticos, los aspectos subjetivos de ese conjunto de experiencias identitarias que se conformaron antes, durante y después de cruzar el océano.

Anabella Loy.

Licenciada en Antropología Cultural. Magister en Estudios Migratorios.

Estamos porque vinieron

Cuando rastreamos el significado de las palabras, nos encontramos, a veces, con sorpresas agradables. A los casos de “ancestro” y “memoria” el diccionario de la lengua les adjudica relaciones con “antepasado” y “recuerdo”.

La familia así constituida suena armónica y bella, tiene aroma a tributo y reconocimiento.

Hemos estudiado las duras inmigraciones europeas al Río de la Plata, en especial las que llegaron desde la década final del siglo XIX. En ellas radican nuestras propias raíces y así lo proponen estos trece artistas visuales que unen Uruguay y Argentina en esta segunda experiencia de interacción expresiva.

Sus obras despiertan sensaciones diversas en cada observador, son sentimientos que hablan a la historia de cada uno. Memoran a italianos, españoles, rusos, turcos, franceses, cristianos, judíos, letrados y analfabetos, religiosos, agnósticos, ateos, mujeres, hombres y niños que se apiñaron en la miserable tercera clase de los barcos para cruzar el Océano y comenzar de nuevo.

Algunos se inclinaron sobre la tierra y fueron agricultores, otros retomaron sus antiguos oficios o los aprendieron como pudieron en su nuevo destino. Hubo quienes accedieron a los estudios secundarios y universitarios después de silabear el idioma, cavaron pozos para encontrar agua, supieron combatir la langosta, levantaron sus casas desde el adobe, organizaron sus comunidades, plantaron escuelas, bibliotecas y hasta molinos de viento. Fueron profesionales reconocidos y dirigentes políticos y sociales que lucharon por un futuro mejor desde sus propias ideas.

Fueron esposos, madres, hermanos, novios, amigos, condiscípulos y compañeros, acordaron y disintieron. Fueron padres que incorporaron a sus hijos al torrente pre existente para que amalgamados en sus nuevas sociedades construyeran el mundo que seguía. Y así fueron abuelos y bisabuelos, nuestros abuelos y nuestros bisabuelos.

Ancestros y Memoria suponen así “reconocimiento y tributo”.

Estamos porque vinieron, porque tuvieron coraje y esperanza, una fuerza interior resplandeciente.

¿Seremos capaces de dejar el mundo en mejores condiciones que cuando lo recibimos? Ése es el desafío que nos plantean nuestros mayores, nuestros ancestros.

Silvio Huberman

Periodista y escritor

Acaba de publicar “Los pasajeros del Weser” (Editorial Sudamericana)

(Visited 31 times, 11 visits today)

Cooltivarte

Cooltivarte

Somos COOLTIVARTE.COM. Un portal digital dedicado a difundir el acontecer artístico y cultural del Uruguay. Estamos en la vuelta desde el año 2003, y como evolución del boletín Obolo Cultural, nos encontramos abocados a apoyar a los artistas nacionales brindándoles un espacio de difusión. Creemos en la idea de utilizar la potencialidad que hoy día nos otorga la web, para que la cultura uruguaya y sus creadores dispongan de una dinámica ventana, que los ponga en contacto entre sí y con el mundo. Somos COOLTIVARTE.COM y pretendemos configurarnos como un portal dinámico, entretenido y atento a los nuevos emprendimientos, que busque siempre la interacción con los artistas.







Recomendaciones destacadas